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viernes, 22 de abril de 2016

Simeone vs Guardiola



JUAN TALLÓN

El País/ Madrid


Será emocionante ver chocar dos ideas tan opuestas, poderosas, incandescentes, en plena madurez. Es una colisión largamente esperada. Las chispas iluminarán la noche, y el relato dejará un eco duradero, en forma de humo de cigarro. Pasó mucho tiempo desde la única vez que Guardiola y Simeone coincidieron en el mismo campo, en los banquillos. Fue en 2012; demasiado pronto para que la cita tuviese épica. Por entonces Guardiola ya había construido su Barça, y estaba a punto de abandonarlo, y Simeone aún trataba de inventar del todo al Atlético. Nunca más volvieron a verse cara a cara. Quizá necesitasen tiempo para darse la espalda, y aprender a convertirse en adversarios acérrimos. Entretanto, moldearon un equipo a su semejanza, inexpugnable, cuyos jugadores de campo mirasen hacia el banquillo y estuviese en llamas.



Las rivalidades se forjan despacio, en un silencio por el que resbalan las semanas, los años, los recuerdos, a veces mientras se posterga el enfrentamiento indefinidamente, hasta que llega un mañana que te preguntan por qué te llevas tan mal con fulanito y te encoges de hombros; lo has olvidado. Existen formas de rivalizar más sutiles y fascinantes que el simple odio, que es un sentimiento que se levanta de repente, casi cuando estás desprevenido mirando a unas piernas o consultando el teléfono. Guardiola y Simeone se han declarado mutua admiración. Pudiera parecer poca cosa al lado del aborrecimiento, pero ¿qué hay más intenso y dramático que quererse, y pese a todo tener que acabar el uno con el otro?




El fútbol los ha mantenido alejados, como si fuese demasiado peligroso que coincidiesen en el mismo estadio. Pero cuando te acostumbras a viajar por Europa, siempre llega un año, avanzada la temporada, que la Champions adquiere forma de pequeño tugurio, y las caras más remotas y ajenas se cruzan y tienen que decirse “buenas tardes”. Al Bayern nunca había que esperarlo. Siempre estaba ahí, en el local, a punto de ganar el torneo, con y sin Guardiola. Al Atlético le llevó cuatro décadas recomponerse de la final del 74, y hasta hace tres años no se convirtió en cliente habitual. Aquellas heridas fueron gravísimas. Y las grandes tristezas se curan sólo lentamente. Para sobrellevar el tiempo, el equipo se procuró una felicidad de cercanías, y una tarde que otra ganaba una Liga, o descendía a segunda para después disfrutar con el ascenso. La felicidad total tiene sus trámites. Burocracia emocional. Entonces, apareció Simeone.

Pocos entrenadores como él y Guardiola han empujado su idea tan lejos, tan alto, y con jugadores tan diferentes. No se parecen en nada. Seguramente, porque un gran entrenador nunca se confunde con otro. En cambio, comparten la necesidad de meterse en problemas, e intentar hacer algo que casi todos coinciden en que no se puede hacer. Si es imposible, entonces es perentorio. No importa qué idea es mejor, sino la belleza del conflicto entre ellas, como cuando un periodista preguntó a Jean Cocteau qué salvaría si alguna vez se quemaba el Louvre, y contestó que “el fuego”.

jueves, 21 de abril de 2016

LA MEJOR LIGA Y LA MÁS EMOCIONANTE

Nadie cede en la pelea


El dolor del defensa del Deportivo Laure, expresado en un hilo de voz casi inaudible, era compartido por media España. «Ha sido una sangría», lamentaba entre la vergüenza y la desolación. En la primera jornada oficial de acoso y derribo al líder, el Barcelona replicó con grandeza. Ocho goles en Riazor, cuatro de Luis Suárez, imperial el uruguayo en el rearme de su equipo. Fútbol nocturno en miércoles laborable en sesión de síncopes y cena interrumpida, allí donde el Atlético es especialista. Pero con Simeone la vida se ve de otra manera. Construyó un triunfo convicente con Torres redivido en la segunda juventud. El séptimo gol del símbolo colchonero en diez partidos enfrió el ardor de San Mamés. En ese torbellino no cedió el Real Madrid, indómito cuando de perseguir al Barça se trata.

El disgusto por un 0-8 no le permitirá a Celso Borges canalizar su desacierto con perspectiva. Pudo cambiar el rumbo de la Liga. En el minuto que va del 18 al 19, media España empujó con el centrocampista de Costa Rica el balón que le llegó dos veces a su pierna izquierda. Solo ante Bravo, dos veces falló ante el clamor general que se extendió más allá de Riazor. Borges no entendió la dimensión de su yerro y el Barça, que ganaba 0-1 sin alardes, pasó el rodillo.
Messi, casi un organizador al estilo Xavi, recobró el humor. Y Suárez gestionó su voracidad en una secuencia infinita. Un gol detrás de otro justo cuando, a las 20:45, el Atlético se aprestaba a sacar escudos y lanzas en San Mamés. 
Antes de que el uruguayo encadenase goles a pases de Messi, otro charrúa, Godín, se rendía en Bilbao por una dolencia muscular. Bartra, el olvidado de Luis Enrique, pareció Beckenbauer en una brava arrancada que culminó con el séptimo tanto culé, muy festejado puños en alto por su técnico y por Piqué, el líder sancionado en la grada.
Marcó Torres, fabuloso gesto de cuello y mejor dirección del balón, y los hinchas del Atlético lo celebran por doble motivo: el Barça no se escapa y Simeone y el icono del club tendrán que seguir juntos en el mismo camerino unidos por lo más importante en el fútbol, el gol. 
Sufrió el Atlético para contener el arreón final del Athletic como sufrió el Madrid para abrir la cazuela de Asenjo, eterno y valeroso recuperador de roturas del ligamento cruzado. Fue Benzema otra vez, pasajero de un idilio con el Bernabéu que parece definitivo, el que decretó la normalidad en el Madrid. Una noche sin estrecheces resuelta con solvencia por Lucas Vázquez y Modric. El guión exigía un triunfo. Y así durante cuatro fechas más.

miércoles, 20 de abril de 2016

69 años después, Filadelfia se disculpa con Jacki Robinson.

Robinson y Ben Chapman


 Marc Tracy. 
The New York Times. 016.

 El pasado verano, los Monarchs de Anderson, el equipo de beisbol de Filadelfia que se hizo famoso un año antes cuando llegó a la Serie Mundial de Pequeñas Ligas amparado por el brazo poderoso de Mo’ne Davis, se adentraron en el sur. Jugaron beisbol, y también visitaron lugares significativos del movimiento de los derechos civiles como homenaje a la herencia del equipo, después de todo, tomaron su nombre, por los Monarchs de Kansas City, el equipo de las ligas negras para el cual una vez jugara Jackie Robinson.

 “Me paré donde se pararon Martin Luther King y John Lewis”, escribió el jardinero Myles Eaddy en un blog del equipo después de una visita a Selma, Ala., y agregó, “Es muy agradable saber que tan lejos hemos llegado”.

 Casi un año después, el viaje del equipo ha ayudado a inspirar una disculpa ofrecida por Filadelfia a Robinson, quién rompió la barrera racial de Major League Baseball cuando debutó con los Dodgers de Brooklyn al comienzo de la temporada de 1947.

 La disculpa llega cuando Major League Baseball celebra este viernes, el aniversario 69 del primer juego de Robinson con los Dodgers con su Jackie Robinson Day, el cual empezó en 2004. Cada jugador de Grandes Ligas usa el 42 de Robinson, un acontecimiento anual del beisbol. Lo que es diferente este año es la disculpa de la ciudad de Filadelfia por la manera como los Filis trataron a  Robinson cuando empezó su carrera.

 “Obviamente, todos saben de Jackie Robinson cuando son niños colegiales”, dijo Helen Gym, la miembro del concejo quien introdujo la resolución para disculparse con Robinson, la cual fue aprobada por unanimidad.
 Pero Gym agregó que la gira de los Monarchs al sur y la película de 2013 sobre la vida de Robinson, titulada “42”, incentivó su interés y el del Concejo de la Ciudad para recordar a Robinson y reconocer la contribución de los Filis a la hostilidad que él encontró inicialmente.
 Aunque la reso
lución se refiere al racismo que Robinson encontró como pelotero visitante en Filadelfia, en general se reconoció que la peor conducta que los Filis mostraron contra él ocurrió al principio de esa temporada, en Ebbets Field en Brooklyn, durante uno de los primeros juegos de los Dodgers.
 Fue entonces que los Filis, liderados por su manager, Ben Chapman, gritaron reiterados epítetos raciales a Robinson cuando llegaba al plato, un enfrentamiento que fue retratado vívidamente en “42”.

 La resolución del Concejo de la ciudad declara que a Robinson le dijeron “regrésate a los algodonales”. De acuerdo a Jonathan Eig, cuyo libro de 2008 “Opening Day”  hizo una crónica de la temporada de novato de Robinson, Chapman y varios Filis también hicieron comentarios acerca de las características físicas de Robinson.
 Robinson dijo después que eso fue lo más cerca que estuvo de estallar y tomar retaliación.

 “Por un minuto de rabia, pensé, ‘Al infierno con el noble experimento de Mr. Rickey’”, recordó una vez Robinson, refiriéndose a Branch Rickey, el ejecutivo de los Dodgers quién escogió a Robinson como el pelotero que el sentía capaz de integrar el juego al tener la disciplina para no responder a los insultos y provocaciones que enfrentaría.
 En aquellos juegos iniciales contra los Filis, Robinson contuvo su rabia.
 “Él sabía que esto no era solo simbolismo”, dijo Eig. “Él sabía que si podía integrar a Major League Baseball, eso afectaría las vidas de muchas personas. Y él sabía que si titubeaba, podía perder la oportunidad”.
 Por su parte, Chapman insistiría años después que los insultos fueron motivados menos por racismo que por el deseo de ganar ventaja competitiva sobre un novato presumiblemente frágil. Le dijo al periodista Allen Barra que él también había usado epítetos contra Joe DiMaggio, quien era descendiente de italianos, y Hank Greenberg, quien era judío.
”Puedo imaginar la posibilidad de que ambas cosas sean verdad”, Dijo Eig de Chapman, “que él era profundamente racista y que pensaba que al atacar al tipo negro con este lenguaje racista podía provocarlo, hacerle perder la compostura, sacar lo más primitivo del pelotero, hacer que lo expulsaran por la mitad de la temporada, hacerlo renunciar”.
 De cualquier modo el insulto inicial de Robinson por Chapman y sus peloteros creó una respuesta. En el segundo juego de esa serie, de acuerdo a “Opening Day”, Eddy Stanky de los Dodgers, un jugador del cuadro y nativo de Filadelfia, confrontó a los Filis, les gritó y los llamó cobardes por abusar verbalmente de alguien quien no podía responderles.
 Los comentaristas intervinieron, y mostraron respaldo por Robinson. “Fue la primera vez que tantas personas blancas y reporteros blancos en particular notaron el abuso del cual era objeto Robinson”, dijo Eig y agregó, “Entrevisté a un aficionado quien asistió a uno de esos juegos cuando era adolescente, él oyó las barbaridades, y estaba impactado”.
 Chapman había recibido presiones desde dentro del beisbol para el momento cuando los Dodgers hicieron su primera visita a Filadelfia esa temporada, del 9 al 11 de mayo, a Robinson no le permitían compartir el mismo hotel con sus compañeros. Él pidió tomarse una fotografía con Robinson, una petición, dijo Eig, a la que Robinson accedió con los dientes apretados. Los dos hombres posaron rígidos, sosteniendo el mismo bate.
 Todos estos años después, la resolución del Concejo de la Ciudad parece un genuino gesto de enmienda. “Estoy seguro que Robinson estaría de acuerdo en que una disculpa es válida”, dijo Eig.

Traducción: Alfonso L. Tusa C.

Barcelona, Atlético y Real Madrid, un día para resolver la Liga

La Liga ha dejado de ser un monólogo del Barça, como se presumía por el palmarés del equipo, campeón en seis de las diez últimas ediciones, y se adivinaba también por su racha de 39 partidos invicto —si se cuentan las distintas competiciones en juego—, hasta que el Madrid conquistó el Camp Nou el día en que se homenajeaba a Johan Cruyff. Tampoco ha sido un torneo diseñado para que saliera campeón el equipo blanco, palabra del Cholo Simeone después que se sorteara un calendario inicialmente favorable al Madrid, tres veces ganador del torneo en la última década, desde 2005-2006. El famoso bipartidismo del fútbol español está de nuevo amenazado por el equipo que entrena precisamente el técnico argentino, el Atlético de Madrid, vencedor en 2013-2014. La Liga ha recuperado la emoción de cuando era un juego de tres, y el Athletic salió ganador en 1983-1984, el Deportivo se impuso en 1999-2000 y el Madrid superó por goal average al Barça en 2006-2007 después del gol de Tamudo en el Camp Nou.

La jornada

HOY
20.00. Deportivo-Barcelona (Canal + Liga)
20.45. Athletic-Atlético, Málaga-Rayo, Sporting-Sevilla y Valencia-Eibar (Todos en Canal + Liga)
22.00. Real Madrid-Villarreal (Canal + El Partidazo)
MAÑANA
20.30. Real Sociedad-Getafe (La 1)
21.00. Granada-Eibar (Canal+ Liga)
Ahora son los azulgrana los que lideran la clasificación por tener mejor diferencia de goles que el Atlético, y un punto más que el Madrid, a falta de cinco jornadas para el final de la Liga. La primera cita se celebra hoy y se presume capital para la suerte del campeonato porque el Atlético visita San Mamés. Hay pocos estadios mejores para calibrar las opciones de un aspirante al título que el del Athletic. 

Aunque el Barça tampoco tiene una visita fácil a Riazor, un campo que por otra parte se le da tan bien como a los gallegos el Camp Nou, y el Madrid recibe al competitivo Villarreal —el año pasado empató en el Bernabéu—, el mayor interés de la jornada está en Bilbao.

No suena a extraño que Simeone haya afirmado: “No dependemos de nadie,dependemos de nosotros. No soy adivino, pero el partido clave es el próximo ante el Athletic. El liderazgo no se siente, se ejecuta”. Una manera de reiterar su confianza en un plantel que rebosa salud y euforia después de atrapar al Barcelona y clasificarse para las semifinales de la Champions a costa también del equipo de Luis Enrique. “La Copa de Europa nos da una alegría y fortaleza tremenda”, apostilló después de reiterar su confianza en el momento óptimo de Koke, Torres y Griezmann, quien se consagró precisamente en San Mamés en diciembre de 2014.Aunque le faltará el sancionado Gabi, el Athletic tiene ausencias mucho más notables para mantener sus opciones de alcanzar la zona alta de la tabla como las de Laporte y Aduriz (33 goles).

El Atlético confía en que no se detenga la caída del Barça, que será el primero de los tres en jugar, a las 20.00 horas en Riazor. Los azulgrana solo han conseguido un punto sobre 12, han perdido los tres últimos partidos y no podrán contar con su líder Piqué, sustituido por el inédito Bartra. Al Barça le afecta la maldición del Mundial de Clubes: desde 2005 sólo un campeón, el Manchester United, alcanzó la final de la Champions (2008).

A pesar del mal momento azulgrana, la plantilla y su entrenador han recuperado el ánimo después de su respuesta futbolística ante el Valencia en el Camp Nou (1-2). La duda está en saber si Luis Enrique mantendrá el tridente, símbolo de la política futbolística y comercial del club, o prescindirá de Neymar en beneficio de un falso delantero como Arda, Sergi Roberto o Rafinha, como hizo en el Bernabéu y el Calderón en ausencia de Messi. La estadística bendice, por otra parte, a los barcelonistas, sobre todo en sus últimas cuatro visitas a Riazor. No son buenos tiempos para el Deportivo, atascado precisamente desde su éxito en el Camp Nou. Víctor Sánchez del Amo, en cualquier caso, demostró que sabe cómo jugarle al Barça de Luis Enrique, optimista, seguro y desafiante ayer en la Ciudad Deportiva del Barça.

Zidane por el contrario le ha pillado el punto a sus comparecencias ante la prensa, antes y después de los partidos del Madrid: “No hemos ganado nada de nada, de momento”, advirtió antes de recibir al Villarreal. “A mí no me gusta que se diga que vamos a ganarlo todo”, añadió. “Estamos en una buena situación y nos sentimos capacitados para ganar el doblete”: la Liga y la Champions. Al igual que el Atlético, el Madrid no pierde de vista las semifinales de la Copa de Europa. Bale y Carvajal no jugarán hoy y en cambio se les espera para la cita con el Manchester City.

Al Barcelona le beneficia teóricamente su eliminación europea con vistas a la Liga. El fútbol azulgrana descansa en sus figuras, hoy estresadas, nada que ver con las del Madrid. El despertar de Cristiano ha coincidido con el abatimiento de Messi. Al Atlético, en cambio, le avala su juego de equipo, su plantilla y el mando de Simeone. Hoy le aguarda seguramente la prueba más exigente de las cinco que le quedan y, por tanto, Barça y Madrid estarán tan pendientes de sus compromisos como del marcador del Atlético. Tres equipos quieren la Liga.

lunes, 18 de abril de 2016

Enfoque de los cincuenta años de un juego sin hits ni carreras de Juan Quintana a través de otro no hit no run de Quintana en 1965. -

 


  La intriga empezó al revisar The Encyclopedia of Minor League Baseball. 2nd Edition. Edited By Lloyd Johnson & Miles Wolff. Published By Baseball America, Inc. 1997.  Me fui a la hoja de 1966 y encontré una lista de los pitchers que habían lanzado juegos sin hits ni carreras en el beisbol profesional organizado de NorteAmérica.
 Y lei con emoción el nombre de Juan Quintana casi al inicio de la lista, había lanzado un no-hitter lanzando para los Bulls de Durham ante los Grays de Peninsula el 19 de abril de  1966 (Carolina League A), con marcador de 8-0 en 9 innings.. Luego de comprobar de que se trataba del mismo Juan Quintana que había nacido en Mamporal. Miranda. Venezuela. Que había destacado en el campeonato Nacional de Beisbol Juvenil de Margarita y que luego había saltado al profesional con los Tiburones de La Guaira, aunque en Baseball Reference lo reportan como mexicano; me dediqué a una búsqueda exhaustiva en varios portales web en busca de la reseña y el box score de ese juego. Le escribí a varias personalidades ligadas a los Bulls de Durham, Carolina League, Biblioteca Pública de Durham, investigadores de SABR. Hasta el momento ha resultado infructuoso dar con la reseña y box score. Los datos que he conseguido son que en el roster del equipo de Peninsula había jugadores del calibre de Johnny Bench, quien fue el cátcher del equipo de estrellas de la liga, Bernie  Carbo, Hal McRae, Satchel Paige y Steve Mingori. Es probable que alguno o los tres primeros hayan estado en la alineación en el juego que nos ocupa. Entre los probables compañeros de Quintana en la alineación de ese juego están los jardineros Ivan Murrell y Gregory Sims. Sin embargo la intriga continuará hasta encontrar el citado box score. Hasta el momento lo más cercano que pude conseguir fue la reseña y el box score del que pareciera el primer juego sin hits ni carreras lanzado por un pitcher venezolano en el beisbol profesional organizado de NorteAmérica. Hablamos del juego efectuado el 16 de julio de 1965 en el cual los Bulls de Durham vencieron 1-0 a los Cardinals de Raleigh en un juego de 7 innings. 

 Quintana aprende la lección de Philley sobre la ‘Slider’ y lanza un juego sin hits, ni carreras.

 Dick Barkley.

 Juan Quintana, un espigado derecho de 19 años de edad quien habla muy poco inglés, ahora mismo desea haber conocido antes a Dave Philley para que le hubiese aconsejado en su corta carrera en el beisbol.
 Philley manager de los líderes de la Carolina League A, Bull de Durham, le hizo a Quintana algunas sugerencias ayer en la tarde en referencia al arte de lanzar una “slider” que solo rompe hacia los lados y no hacia abajo. Quintana, quién se reporto a los Bulls hace pocos días, aparentemente es un aprendiz. Usó el nuevo envío, junto a una buena recta y una curva que se hunde, para completar con maestría un  juego sin hits ni carreras, anoche contra Raleigh, en su primera apertura para el equipo de Durham.
 Un boleto y un triple de Doug Rader en el séptimo inning le dio el triunfo a los Bulls 1-0 en el primer juego de una doble cartelera en Raleigh. Los Cardenales se desquitaron con triunfo 5-1 en el segundo juego.
Quintana, quién ponchó a cinco y boleó a tres,  retiró a seis bateadores de Raleigh con roletazos, cinco con elevados al cuadro,  y otros cinco con elevados a los jardines. Su único momento de ansiedad ocurrió en el inning final cuando Félix DeLeón levantó  un elevado al jardín central corto. El guardabosque central de Durham, Joe Panella pareció equivocarse al fildear al quedarse retrasado, luego corrió hacia el infield para hacer una atrapada lanzándose de cabeza  y manteniendo la pelota mientras daba una vuelta completa.



Durham Bulls 
AB
R
H
RBI





Jose Herrera, 2b 
Joe Panella, cf 
Ed Pacheco, ss 
Walt Matthews, 1b 
Edmundo Moxey, lf 
Doug Rader, 3b 
Tom Kowalowski, c 
Juan Quintana, p 















Durham totals
25 
1
1
Raleigh Cardinals 
AB
R
H
RBI





Jack Singer, RF 
Victor Torres, 3b 
Rogers Robinson, CF 
Jack Newcomer, 2B 
Felix DeLeon, LF 
Clarence Stanley, 1B 
Bob Ball, CF-3B 
Bart Zeller, C 
Jose Arcia, ss 









Raleigh totals
21 

965

1
2
3
4
5
6
7
R
H
E
Durham Bulls 
Raleigh Cardinals 












E  - Herrera 
LOB- Durham 4 Raleigh 3 
2B - Moxey 
3B – Rader

Durham Bulls 
IP
H
R
ER
BB
K







Juan Quintana 










Time - 1:25 Attendance - 452
Fuente: The Durham Sun, 17 de julio de1965.

 Parece que Quintana fue bajado desde el Amarillo AA cuando se reportó a los Bulls varios días antes de este juego. Había dejado marca de 3-3 en la Texas League, con 4.21 de efectividad, números que virtualmente duplicaría en Durham, donde agenció balance de 2-3 con 4.34 de efectividad. En 1966, su último año en la organización de los Astros, él empezaría en Durham, donde lanzaría otro juego sin hits ni carreras, este de nueve entradas, entonces fue bajado de nuevo a Salisbury. Quintana sigue siendo uno de tres pitchers en la historia de la organización (junto a Don Wilson y Dean Hartgraves) en lanzar más de un juego sin hits ni carreras. Quintana ganó 40 juegos en ligas menores y cerró su carrera con Veracruz-Torreón en la Liga Mexicana en 1970.

Traducción: Alfonso L. Tusa C.


De acuerdo al investigador de beisbol, Nelson Martínez, Quintana lanzó un juego de un hit ante los Industriales del Valencia el 26 de noviembre de 1963, ese día ganaron los Tiburones de La Guaira 1-0, el único imparable del Valencia lo conectó Jesús Romero.
Quintana fue cambiado a los Navegantes del Magallanes junto a Armando Ortíz por el lanzador Aurelio Monteagudo, el 16 de diciembre de 1967. Luego pasaría a Leones del Caracas, Llaneros de Acarigua y terminaría su carrera en LVBP con Águilas del Zulia en 1970-71.
Steve Mingori jugó con los Tigres de Aragua en la temporada 1970-71.
Doug Rader jugó con Cardenales de Lara en la temporada 1969-70 
José Arcía jugó con Tigres de Aragua (1966-67), Llaneros de Acarigua (1968-69) y Cardenales de Lara (1969-70).
Wayne Granger jugó con Magallanes en 1976-77.
Dean Hartgraves jugó con Magallanes (1992-93, 1994-95).