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martes, 7 de noviembre de 2017

La tecnología amenaza el golf

 

Jon Rahm, tras dar un golpe con el driver.  Getty Images
 

Manolo Piñero, coetáneo de Seve Ballesteros y hoy seleccionador nacional de golf, recuerda cuando invitó a Sergio García a su casa y le enseñó los viejos palos que guardaba en el garaje. “¿Cómo es posible que jugarais con esto?”, se asombró el castellonense. “¡Y hacíamos bajo par!”, le respondió Piñero.
Los palos eran de madera dura y las bolas eran de cubierta blanda, una combinación que entonces, entre los años 70 y 90 del siglo pasado, permitía a los golfistas sentirse artistas, como un futbolista virguero puede sentirse artista aún. “Un día, en un torneo apareció Sandy Lyle con unos palos de hickory [la dura madera con que se fabricaban entonces los drivers, que ahora son de titanio y otro metales] que tenían 100 años, y estuvimos probándolos en el campo de prácticas. Y los únicos que le dábamos a la pelota éramos él y yo. Había unos que le daban pero eran incapaces de poner la bola en el aire, y otros, al verlo, no se atrevieron a probarlo”, cuenta Miguel Ángel Jiménez, golfista de 53 años que disputa el circuito senior norteamericano. “La bola sale ahora demasiado rápido del palo y con el material que tenemos para darle efectos hay que esforzarse mucho más que antes. La bola ahora es muy dura, con un núcleo hardcore para sacar más distancia, y dentro no tienen nada que se mueva; antes la bola era blandita, de goma y el núcleo era líquido, y la podías mover, cortarla, abrirla... Es otro concepto de golf”.
El golf del siglo XXI, en el que ya los artistas son los nostálgicos del pasado y prima la fuerza, lo inventó Tiger Woods, con su prodigioso físico a finales del siglo XX, y lo continuaron los drivers de titanio y las bolas duras, las que dan distancia y rectitud, y nada más. La tecnología ha revolucionado el golf tanto que amenaza con destruir su esencia.
Irónicamente ha sido el propio Tiger Woods, el primer revolucionario de la nueva época, quien ha lanzado la alerta, asustado y preocupado. “La bola vuela demasiado lejos. Tenemos que hacer algo. Si queremos tener un campo competitivo de golf profesional deben tener entre 7.400 y 7.800 yardas (6.700 y 7.100 metros). Hay que hablar no sólo de la bola, sino del tipo de campos que se diseñan y los torneos que quieren los jugadores”, afirmó el exnúmero uno, el jugador que en 1997 ridiculizó el campo de Augusta, tan corto, con tan poco rough, obligando a sus rectores a alargarlo todo lo que pudieron, y a estrecharlo. Y así lo piensan también golfistas de antes y de hoy.
“La tecnología hay que pararla”, avisa Piñero. “Hay campos que son historia pura del golf, como Saint Andrews o Royal Birkdale, y que a este paso dejarán de ser aptos para competir. La bola no puede ir a esa velocidad. En los últimos años se ha ganado un 25% de distancia en todo el circuito. Seve en mi época era potentísimo. Y Nicklaus hacía 260 metros de vuelo. Pero hoy eso lo hace ahora un pegador corto. Hoy se gana con el driver 35 o 40 metros de media. Es brutal. Pares cuatro de 440 metros, que eran largos, se dan con driver y wedge. La aerodinámica de la bola hace que vuele más recto y no se desvíe. Habría que hacerla más pesada o aumentar su volumen para que tuviera más resistencia al viento y volara menos”. En Saint Andrews, la catedral del golf, se jugará el Open Senior, tan corto se ha quedado para los pegadores de ahora; y otros recintos con historia solo serán aptos para torneos femeninos. Las mujeres y los viejos aún no alcanzan las distancias de las estrellas del momento.
“Ya ha pasado que los campos de golf se han quedado pequeños”, advierte Álvaro Quirós, un pegador de los de ahora. “Mi entrenador, Pepín Rivero, que ya tiene 62 años, me dice que pega ahora la bola más fuerte que con 25”.
Hoy los mejores pegadores cubren hasta el 65% del campo con el primer golpe. Como Rory McIlroy (65,16% de media en el último año) y Dustin Johnson (65,09%), y como John Rahm, décimo en esta clasificación con el 64,27%, y uno de los enamorados de estos materiales supersónicos de la actualidad. McIlroy es quien más distancia con el driver ha completado en 2017, 283,4 metros de media, por delante de Dustin Johnson (280). Rahm es quinto con 276. La evolución respecto al pasado es evidente. Este año, 50 jugadores han lanzado la bola a una media de 290 yardas o más (265 metros), cuando en 2003, primer año en el que se tiene este tipo de registros, eran solo ocho. Lo mismo sucede con la velocidad. Este curso, 14 golfista han superado las 180 millas (290 km) por hora de media en la velocidad de su bola, cuando hace 10 años solo lo lograron cuatro. La bola más rápida del circuito ha sido la del estadounidense Brandon Hagy: 300,6 km por ahora, en un listado en el que Sergio García y Rahm vuelan a 175 km/h. Según la USGA y Royal Ancient, los guardianes de las normas, la bola ha de tener un peso máximo de 45,93 gramos y un tamaño mínimo de 42,67 milímetros de diámetro. Y tiene entre 300 y 500 hoyuelos de 0,25mm de profundidad, primordiales para que la bola se levante al girar sobre sí misma y vuele más.
“Yo no tengo nada que decir sobre el tema. Quien haya leído lo que dice Tiger ya lo sabe todo”, dice José María Olazabal, otro de los artistas de la época de las bolas de balata, la resina con que se cubrían antes. “Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice. Hay que fijar normas de palos y bolas para que no se alcance tanta distancia. La tecnología, junto a la gran preparación física que se estila ahora permite al jugador una velocidad increíble de la cara del palo al golpear la bola, y una rotación increíble de esta. Antes, si le dabas mal a la bola, si no atinabas en el punto dulce, tan pequeño como una monedita, esta era ingobernable, ahora no es solo que, con el tamaño de los drivers sea casi imposible darle mal, sino que aun así, dándole donde no quieres, la bola sigue volando recta, controlada”.
En sus años de gloria, la década de los 90, cuando ganó dos Masters, y cuando usaba drivers de madera y bola de balata, Olazabal figuraba habitualmente en torno al puesto 50 en distancia y precisión; con la revolución tecnológica, incapaz de adaptar su juego, y también renegando del nuevo golf, Olazabal pasó al puesto 200 en ambas listas. Si se cumplen sus temores, quizás el problema no sea solo que los campos se queden pequeños, sino que los jugadores mediocres parezcan tan buenos como los mejores.

Muere el pitcher Roy Halladay en un accidente de avioneta

 
Halladay durante un partido con Philadelphia en 2011.  REUTERS




Roy Halladay, exbeisbolista profesional, murió esta tarde después de que su avioneta se estrellara cerca de la costa de Florida, en el golfo de México. El lanzador brilló durante sus 16 años en las Grandes Ligas de béisbol (MLB, por sus siglas en inglés) con los Toronto Blue Jays y los Philadelphia Phillies.
Las autoridades del condado de Pasco, Florida, confirmaron que la avioneta de Halladay, modelo Icon A5, fue recuperada del agua cerca del suburbio de Holiday cerca del mediodía del martes. La única víctima mortal fue Halladay. Hace casi un mes, Roy Halladay recibió su licencia para poder volar e incluso lo presumía en su cuenta de Twitter. "Le digo a mi padre que volar el Icon A5 cerca del nivel del mar es como volar un jet. Su respuesta: ¡Estoy volando un jet!", escribió en un tuit.
"No hay palabras para describir la tristeza que siente toda la familia de los Phillies por la pérdida de uno de los seres humanos más respetados que jamás hayan jugado el deporte", escribió el equipo de prensa de Philadelphia. "Estamos vencidos por la pena por la trágica pérdida de uno de los más exitosos y respetados jugadores de la franquicia, pero también el mejor ser humano. Es imposible expresar lo que significó para el equipo, la ciudad y los fans", publicaron en un comunicado los Toronto Blue Jays. 


Halladay, de 40 años, es recordado por tener un juego perfecto en la máxima liga de béisbol. Fue en 2010 con Philadelphia. Por dos años fue galardonado con el premio CY Young, el cual se entrega exclusivamente a los mejores lanzadores de la liga. Lo consiguió en 2003 con Toronto y en 2010 con Philadelphia. También logró estar en el equipo All Stars de la MLB durante ocho ocasiones. 


Personalidades del deporte
 muertas en accidentes aéreos



Algunos deportistas en activo o retirados, así como entrenadores y dirigentes fallecidos en accidentes de aviación:
2 de junio de 1943 — Nike Kinnick, de 26 años y ganador del Trofeo Heisman en 1939, en el Golfo de Paria, frente a las costas de Venezuela.
8 de noviembre de 1948 — Cinco integrantes de la selección de hockey sobre hielo de Checoslovaquia, incluido Ladislav Trojak, miembro del Salón de la Fama, en el Canal de la Mancha.
4 de mayo de 1949 — El club italiano de fútbol Torino, cuatro veces campeón de liga, pierde a 22 miembros, incluidos 18 jugadores y dos integrantes del cuerpo técnico, en Turín, Italia.
27 de octubre de 1949 — El francés Marcel Cerdan, excampeón mundial de los medianos, cuando viajaba a España para enfrentar en las Azores a Jake LaMotta.
7 de enero de 1950 — El equipo de hockey Moscow VVS pierde a 11 jugadores, cerca de Sverdlovsk, ciudad rusa conocida ahora como Ekaterimburgo.
27 de noviembre de 1956 — Charlie Peete, jardinero de los Cardenales de San Luis, en Venezuela.
6 de febrero de 1958 — Ocho miembros del campeón del fútbol inglés Manchester United, en Múnich.
14 de agosto de 1958 — Seis miembros de la selección egipcia de esgrima, en el Océano Atlántico.
29 de abril de 1959 — El español Joaquín Blume, de 25 años y campeón europeo de gimnasia, en Madrid.
10 de octubre de 1960 — Dieciséis jugadores del equipo de fútbol americano Cal Poly-San Luis Obispo, en Toledo, Ohio.
16 de febrero de 1961 — Dieciocho deportistas y 10 entrenadores del equipo de patinaje artístico de Estados Unidos, en Bélgica.
3 de abril de 1961 — Ocho jugadores del club de la primera división chilena Green Cross, en el Cerro de Las Lástimas.
6 de junio de 1969 — El mexicano Rafael Osuna, de 30 años y campeón del US Open de tenis en 1963. El accidente ocurrió en su país.
31 de agosto de 1969 — El boxeador retirado Rocky Marciano, de 45 años y campeón de los pesados entre 1947 y 1956, en Newton, Iowa.
26 de septiembre de 1969 — Eustaquio Ortuno, 16 jugadores y dos empleados del club boliviano The Strongest, cerca de Viloco.
2 de octubre de 1970 — Catorce jugadores del equipo de fútbol americano de Wichita State, en Colorado.
14 de noviembre de 1970 — Treinta y seis jugadores del equipo de fútbol americano de la Universidad Marshall, en Huntington, Virginia del Oeste.
13 de octubre de 1972 — Integrantes de un equipo uruguayo de rugby figuran entre las 29 víctimas, en los Andes chilenos.
31 de diciembre de 1972 — El puertorriqueño Roberto Clemente, de 38 años y astro de los Piratas de Pittsburgh, mientras se dirigía a Nicaragua para entregar ayuda a las víctimas de un terremoto.
29 de noviembre de 1975 — Graham Hill, de 46 años y dos veces campeón de la Fórmula Uno, junto con otro piloto de la F1, Tony Brise, de 33 años, en el norte de Londres.
13 de diciembre de 1977 — Bobby Watson, entrenador de basquetbol de la Universidad de Evansville, y 14 jugadores, en Evansville, Indiana.
2 de agosto de 1979 — Thurman Munson, de 32 años y cátcher de los Yanquis de Nueva York, en Canton, Ohio.
14 de marzo de 1980 — Catorce miembros de la selección de boxeo de Estados Unidos, en Varsovia.
8 de diciembre de 1987 — Marcos Calderón, técnico del club de la primera división peruana Alianza de Lima, junto con 16 futbolistas, en esa misma ciudad.
28 de abril de 1993 — Dieciocho jugadores y cinco dirigentes de la selección nacional de fútbol de Zambia, en Libreville, Gabón.
11 de mayo de 1996 — Rodney Culver, de 26 años y corredor de los Chargers de San Diego, en los Everglades de Florida.
25 de octubre de 1999 — Payne Stewart, de 42 años y ganador del PGA Championship de 1989, así como de dos ediciones del US Open, cerca de Mina, Dakota del Sur.
27 de enero de 2001 — Los jugadores de basquetbol de Oklahoma State, Dan Lawson y Nate Fleming, junto con seis miembros del cuerpo técnico y periodistas deportivos, en Byers, Colorado.
11 de octubre de 2006 — Cory Lidle, de 34 años y lanzador de los Yanquis, en Nueva York.
7 de septiembre de 2011 — Veintisiete jugadores, dos entrenadores y siete dirigentes del equipo ruso de hockey Lokomotiv, en Tunoshna.
9 de marzo de 2015 — La francesa Camille Muffat, exnadadora francesa de 25 años y ganadora de oro olímpico; el exboxeador Alexis Vastine, de 28 años, y Florence Arthaud, exvelerista de 57 años, figuran entre las 10 personas que mueren por la colisión de dos helicópteros durante la filmación de un programa televisivo en una zona remota de Argentina.
28 de noviembre de 2016 — Prácticamente todo el plantel del club brasileño de fútbol Chapecoens, de la primera división, figuran entre las 76 personas fallecidas en Medellín, Colombia.
7 de noviembre de 2017 — Roy Halladay, de 40 años y exlanzador de los Azulejos de Toronto y de los Filis de Filadelfia, en el Golfo de México, frente a las costas de Florida.

Duelo equilibrado entre Leones y Navegantes


Caracas y Magallanes se miden este martes en un buen momento para ambos equipos

Caracas.- Uno quedará en solitario en el segundo puesto de la tabla de posiciones y el otro verá como la cadena de cuatro triunfos llegará a su fin.
Los Leones del Caracas y los Navegantes del Magallanes protagonizan esta noche el cuarto duelo de los eternos rivales en la presente temporada y el segundo en el estadio Universitario, en un momento en el que ambos equipos viven una racha ganadora.
"Si seguimos jugando como lo hemos hecho en los últimos días, el del martes (hoy) será un buen partido", aseguró Mike Rojas, manager del Caracas.
Los turcos, no obstante, dominan la serie particular de este torneo al triunfar en los primeros tres enfrentamientos, apuntalados por el poder del dominicano Jesús Valdez y una estupenda labor del cuerpo de relevistas.
Valdez tiene average de .727, suma cuatro jonrones, nueve carreras remolcadas y otras cuatro anotadas frente a un pitcheo capitalino que hasta ha realizado reuniones para crear una estrategia que minimice la producción del mejor bateador del Magallanes.
Luis Díaz, el abridor más sobresaliente de los Leones en lo que va de temporada regular, será el primero que intentará frenar a  Valdez y sus compañeros. El derecho venezolano suma dos triunfos y aún  no conoce la derrota luego de cuatro aperturas en el actual torneo, sin contar que suma 10.2 entradas de labor consecutivas sin permitir que los rivales le pisen el plato.
Díaz viene de vencer a los Bravos, en Guatamare, donde apenas toleró un imparable y recetó nueve ponches para ser clave en la victoria.
En la acera del frente estará Drew Gagnon, quien ha dejado una buena impresión en el montículo pero no le ha sido suficiente para estrenar la casilla de victorias.  El derecho, de 27 años, vivirá por primera vez el ambiente que genera el clásico del beisbol venezolano. En el primer choque de la temporada que hubo en la capital más de 20 mil aficionados vieron como el zurdo John Lamb se creció para conseguir cinco innings de calidad y Valdez le puso la guinda al pastel con dos jonrones.
Caracas intentará inclinar la balanza a su favor.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Astros de Houston son campeones de la Serie Mundial 2017


5-1. Los Astros ganan la Serie Mundial con Springer y la conexión latina

El tercera base de Astros Alex Bregman celebra al vencer a Dodgers y ganar la Serie Mundial de MLB -miércoles 1 de noviembre de 2017, -entre Dodgers de Los Ángeles y los Astros de Houston, en el estadio Dodger de Los Ángeles, California (EE.UU.). La serie está empatada 3-3. EFE
Los Ángeles (EE.UU), 2 nov (EFE).- La espera histórica llegó a su final, los Astros de Houston, que hace unos años eran el equipo hazmerreír de las Grandes Ligas, ya son los nuevos campeones de la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas, tras imponerse por 5-1 a los Dodgers y sumar su cuarto triunfo en el séptimo partido.
Pero no sólo consiguieron el primer título en sus 56 años de historia sino que lo hicieron con una conexión de jóvenes peloteros latinoamericanos, encabezados por el jardinero George Springer, de origen puertorriqueño, merecido ganador también del premio de Jugador Más Valioso (MVP), que aspiran a vivir la misma experiencia en los próximos años.
Por primera vez en su historia, los Astros ganaron el "Clásico de Otoño" después de vencer 5-1 en el decisivo Séptimo Partido a los Dodgers de Los Angeles, que siguen sin tener un título de la Serie Mundial desde 1998.
Los integrantes del equipo dedicaron su actuación en la postemporada a su ciudad, duramente afectada este verano por el huracán Harvey.
Portaron la leyenda "H Fuerte" en el jersey, a fin de desearles fortaleza a los damnificados.
Ahora, le han dado un estímulo más especial a la ciudad, el título que se había negado a la franquicia desde que apareció en 1962 con nombre de Colt .45s.
Junto a Springer, que empató la marca de Serie Mundial con cinco jonrones, el venezolano José Altuve fue también decisivo en el triunfo de los Astros.
"Siempre he creído que podíamos lograrlo", manifestó Altuve. "Hicimos esto por todos ellos, lo que sufrieron la tragedia del huracán Harvey".
Springer comenzó la noche triunfal con un doblete ante un ineficaz abridor japonés Yu Darvish (0-2) en el primer turno del duelo e inmediatamente los Astros tuvieron ya la ventaja parcial de 2-0.
El jardinero estelar de los Astros pegó su quinto vuelacerca, empatando la marca que impuso Reggie Jackson e igualó Chase Utley, al batear bambinazo por cuarto juego seguido, un récord, lo que puso el duelo 5-0 en la segunda entrada.
Esta vez, los Astros con un pitcheo hermético no permitieron ya que el Séptimo Partido tuviese los vaivenes de los anteriores con remontadas dramáticas y emocionantes, porque los Dodgers se mostraron incapaces de producir su temible ofensiva.
Fue un duelo atípico, a diferencia del que definió la coronación de los Cachorros de Chicago el año pasado, con una victoria sobre los Indios de Cleveland en 10 entradas, también de visitantes.
Pero a los seguidores y peloteros de Houston difícilmente les importa eso.
"Houston, vamos a casa como campeones", declaró Springer luego de recibir el trofeo de MVP, rebautizado este año con el nombre de Willie Mays.
El campocorto Carlos Correa convirtió la fiesta del título en algo más. Tras conceder una entrevista a la TV, el puertorriqueño puso una rodilla en tierra y le propuso matrimonio a Daniella Rodríguez, exMiss Texas.
"¿Sí?", le preguntó, mientras le ponía una sortija. La joven aceptó, entre lágrimas.
Altuve es uno de los cuatro jugadores que estaban con el club en 2013, cuando sufrió 111 derrotas luego de mudarse de la Liga Nacional a la Americana.
Por lo tanto, es testigo de primera mano de la forma en que este equipo pasó de ser colista de las Grandes Ligas a conquistar algo inédito.
El venezolano tuvo también una posición de privilegio para hacer el último out, un rodado del campocorto Corey Seager de los Dodgers al intermedista.
"Atrapé ese último out para que los Astros fueran campeones. Fue un rolling hacia mí, lancé a primera y supe que era el momento más feliz de mi vida en el béisbol", comentó Altuve.
Ya con la ventaja, el manager A.J. Hinch retiró al abridor Lance McCullers Jr. en cuanto propinó su cuarto pelotazo del encuentro. Así, comenzó un desfile de cuatro relevistas que lograron preservar la delantera.
Charlie Morton (1-1), normalmente abridor, finalizó el juego con cuatro entradas de excelente desempeño para llevarse la victoria.
Recordados hasta ahora por su viejo Astrodome de la era espacial, sus uniformes con los colores del arco iris y sus dolorosas derrotas, los Astros quedan ahora en la memoria como monarcas, al fin, en su temporada número 56.
Asimismo, los Astros completaron la colección de los trofeos principales para Texas. Al menos algún equipo de ese estado había sido ya campeón del Super Bowl, la NBA, el hockey sobre hielo, el fútbol americano colegial, así como el baloncesto universitario de hombres y mujeres.
Faltaba un título de la Serie Mundial y en el 2014, la revista especializada Sports Illustrated publicó una portada, ahora famosa, luego de que Houston perdió más de 100 juegos en tres años consecutivos.
"Los campeones de la Serie Mundial de 2017", decía la revista, que mostraba a Springer con un jersey de los Astros.
Este año, Houston ganó 101 juegos para ceñirse la corona de la División Oeste de la Liga Americana. En la Serie de Campeonato, ane los Yanquis de Nueva York, ganaron en el sexto y séptimo juego.
Los Astros se unieron a los Reales de Kansas City de 1985 como los únicos equipos que han ganado un par de Séptimos Juegos en el mismo año.
Para los Dodgers, continuó la sequía de títulos de la Serie Mundial, que se remonta a 1988, a pesar que acabaron la competición regular con 104 victorias.
Con una nómina de 240 millones de dólares, la más onerosa del béisbol, comparada a la de 149 de los Astros, no pudieron recompensar a su copropietario Magic Johnson ni al piloto Dave Roberts.
Tras el segundo fracaso de Darvish en esta Serie Mundial, el as Clayton Kershaw aportó cuatro entradas de relevo eficaz, pero era demasiado tarde.
Lo que hubieran necesitado los Dodgers es un abridor mucho mejor que el japonés, quizás alguien como el zurdo que protagonizó la ceremonia del primer lanzamiento, Sandy Koufax. Rubén Mantilla





JOSÉ ALTUVE DISFRUTA SU CONQUISTA, PORQUE EL MARACAYERO FUE GUÍA  DEL EQUIPO TODO EL AÑO HASTA CORONARLO MONARCA DEL BEISBOL DE LAS GRANDES LIGAS 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

SIN PRESIÓN JOSÉ ALTUVE ENFRETARÁ A DODGERS Y CONDUCIRÁ A HOUSTON AL TÍTULO MUNDIAL

José Altuve:
Para ganar tenemos que jugar un gran béisbol ... si queremos ganar la Serie Mundial"
 
El venezolano no siente  presión , más bien disfruta el momento ante los Dodgers 
  
LOS ÁNGELES.- El segunda base venezolano José Altuve admitió tras la derrota sufrida por los Astros de Houston (3-1) ante los Dodgers de Los Angeles en el sexto partido de la Serie Mundial 2017, que para ganar el séptimo y decisivo tendrán que jugar el mejor béisbol..- "El sexto ya es historia, y no hay nada que rescatar nada más que perdimos", valoró Altuve, que el martes se fue en blanco en cuatro turnos al bate, a pesar que desde el Minute Maid Park de Houston le daban todo el apoyo en la distancia. "Para el miércoles, tenemos que jugar un gran béisbol si queremos ganar".
Altuve admitió que el hecho de haber perdido el sexto partido no significaba que no estuviesen en buena posición para conseguir la victoria y la Serie Mundial.
"Pero lo que es una realidad es que si a nosotros nos hubiesen dicho al principio de la temporada que íbamos a estar jugando un séptimo partido de la Serie Mundial es donde queremos estar", subrayó Altuve.
"Mañana (miércoles) es otro día y vamos a tratar de ganar el encuentro yo creo en los muchachos ya que tenemos mucho talento aquí. Todos los días salimos a darlo el ciento por ciento y mañana no va a ser una excepción y vamos a darlo todo lo mejor de nosotros en el terreno de juego", reiteró el segunda base venezolano.
Llegar al séptimo y decisivo juego de las series de la fase final ya no es novedad este año para los Astros que lo hicieron ya también ante los Yankees de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
"Creo que posiblemente ayuda porque no sólo para este año sino para los próximos dos o tres que se va a mantener junto porque hay peloteros muy jóvenes que han experimentado el séptimo juego contra los Yankees de Nueva York y ahora contra los Dodgers, y definitivamente eso ayuda a tener más experiencia", destacó Altuve.
Que tuvo que explicar a un periodista en que sentido les iba a ayudar disputar tantos partidos.
"Bueno que ya sabemos lo que se siente, con todo lo que es la presión, el apoyo de los aficionados, y no perder el control", argumento el mejor bateador de la Liga Americana, que también aspira al premio de Jugador Más Valioso. "Lo único que tenemos que hacer es anotar más carreras".


ALTUVE, MUY VALIOSO,
TANTO QUE SE LE COMPARA CON PETE ROSE


Algo que ante el pitcheo de los Dodgers cada vez se convierte en misión complicada y difícil.
"Todos sabemos lo que significa, lo importante que es, el último juego de la Serie Mundial, de la temporada, no importa lo que pase ganes o pierdas debes darlo todo en el campo y es con la mentalidad que saldremos", subrayó Altuve. "Este es un equipo que se caracteriza por jugar duro todos los días y el miércoles  es lo que vamos a hacer.
Al margen de lo que pueda suceder en el decisivo encuentro, que se va a disputar de nuevo en el Dodgers Stadium, para Altuve la temporada ha sido todo un éxito.
"No nos gustaría perder esta Serie Mundial, porque es lo que soñamos todos, tanto los jugadores, la organización, la ciudad, pero cualquier cosa que pase creo que fue una buena temporada para nosotros", reconoció Altuve. "Nuestros aficionados que desde el Minute Maid Park nos apoyan sólo podemos compensarle su esfuerzo con un triunfo y darles las gracias".
Altuve reiteró que la mejor manera de responder a tanto apoyo es salir al campo y jugar con todo lo que tenemos, no escatimar esfuerzo.
"Gracias por todo el apoyo, que se que mañana van a estar ahí y también viendo el juego y mañana vamos a jugar con todo lo que tenemos", subrayó Altuve, que también dijo que confiaba por completo en lo pudiese ofrecer desde el montículo su compañero, el joven abridor Lance McCullers Jr.
"McCullers, es un guerrero, le gusta competir y tenemos toda la confianza en el", destacó Altuve, que rechazó sentir ningún tipo de cansancio.
"La energía nunca te falta, porque cuando estás en el campo surge la adrenalina, el cansancio lo dejas para tu casa, dado que en el diamante lo que quieres es jugar duro con intensidad y al máximo", agregó el segunda base venezolano. "Seguro que nos saldrá un gran partido".

FUENTE: EFE

DODGERS Y ASTROS DEFINEN HOY LA SERIE MUNDIAL

 Dodgers
 se aferra a la vida 
 y el título se definirá HOY
en un séptimo juego


Los Ángeles salió del letargo cuando era  dominados por Justin Verlander

Joh Pederson se gozó el batazo
como si hubiera ganado el título

                         
Los Dodgers no tenían mañana y lo sabían. El conjunto que dirige Dave Roberts forzó a un séptimo, y último juego, al vencer 3-1 a los Astros en el sexto enfrentamiento de la Serie Mundial
Houston abrió el marcador en la tercera entrada con jonrón solitario de George Springer.
La gasolina a Justin Verlander se le acabó en la sexta entrada. El abridor de los visitantes venía de ponchar a ocho rivales y de permitir un sólo hit.
Austin Barnes y Chase Utley con llegaron a embasarse con sencillos mientras que Chris Taylor se encargó de empatar la pizarra al conectar  doble, por la raya del jardín derecho, que sirvió para remolcar a Barnes.
Los Dodgers voltearon el marcador con un largo batazo de Corey Seager, que parecía que se iba del campo y puso a la fanaticada del Dodger Stadium de pie, pero al final fue un elevado de sacrificio para empujar a Utley.
La tercera carrera del equipo californiano llegó en el séptimo episodio con un cuadrangular de Joc Pederson. El pelotero, de 25 años, se gozó el batazo como si hubiera ganado el título.
Los Astros no pudieron reaccionar y tendrán que buscar su primer título este miércoles con un público en contra.
Por Houston  José Altuve se fue de 4-0 y un ponche y Marwin González de 4-1. El cubano Yulieski Gurriel de 4-1.

Por Los Ángeles, el antillano Yasiel Puig de 3-1.