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viernes, 23 de febrero de 2018

¿PERÚ FUERA DEL MUNDIAL DE RUSIA?

FIFA advirtió a Perú sobre su posible suspensión del Mundial de Rusia

La FIFA envió a la Federación Peruana de Fútbol un recordatorio sobre las normas que prohíben la injerencia de gobiernos nacionales, una semana después que la selección del país sudamericano obtuviera su boleto para su primera participación en una Copa del Mundo desde 1982, comunicó AP.
En la carta, la FIFA reaccionó al "borrador actual de la Ley General del Deporte peruana" presentado a un comité del Congreso el mes pasado. El máximo órgano rector del fútbol mundial agregó que el texto propuesto a los legisladores incluye "ciertas cuestiones que, de ser implementadas, contravendrían los Estatutos de la FIFA". 
En casos extremos, la FIFA puede suspender a una selección y a los clubes de la liga de un país, así como a funcionarios, de competencias y encuentros internacionales. 
Funcionarios peruanos estarán en Moscú la próxima semana para el sorteo para el Mundial 2018. 
No se prevé que Perú enfrente sanciones, pero la FIFA ha advertido que "seguirá monitoreando la situación". 

Con información de El Universal 

UN PROBLEMA DE ESTADO SE CONVIERTE LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL EN ESPAÑA


Agentes de la Ertzaintza detienen a un aficionado.  FOTO: EFE / VÍDEO: ATLAS
Uno de los primeros en mostrar anoche su repulsa por los altercados en Bilbao, que se saldaron con la muerte de un ertzaina, fue el alcalde de la localidad, Juan Mari Aburto. “Quiero trasladar todo mi cariño y solidaridad a la familia y a los compañeros del ertzaina fallecido esta noche”, manifestó en su cuenta de Twitter. En la que añadió: “Y todo mi desprecio a quienes utilizan la violencia y no respetan nada, ni a nadie”. Aburto, del PNV, fue más allá y enseño el camino a los violentos: “¡Sobráis en Bilbao! ¡No os queremos! Tolerancia cero. El que la hace la paga...”.

El alcalde bilbaíno no fue el único en solidarizarse con la víctima del trágico suceso. Poco antes de la medianoche, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, también utilizó la misma red social para lanzar su mensaje: “Mis condolencias a la familia y los compañeros del agente fallecido en Bilbao y mi reconocimiento a la @ertzaintzaEJGV por sus esfuerzos para proteger a quienes sí saben disfrutar del deporte. Condeno enérgicamente los incidentes violentos”.

El lendakari, Iñigo Urkullu, también tuiteó sobre el incidente. Tras lamentar el fallecimiento del agente en el entorno del estadio de San Mamés y mostrar sus condolencias a sus familiares y allegados, manifestó: “Expresamos la condena más absoluta por la provocación y los actos violentos cometidos, así como la solidaridad con la Ertzaintza y el respaldo a su actuación proporcionada”.
El presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, también utilizó su Twitter: “La violencia ultra se ha cobrado la vida de un servidor del orden público... ¡Basta ya! Desde @LaLiga seguiremos con nuestra política de lucha contra el fenómeno ultra, hasta su erradicación total. Mi más sentido pésame a la familia y a toda la Ertzaintza”.


Y el Athletic Club, desde su cuenta oficial, se sumó a la indignación generalizada: “Nuestro más sentido pésame a la familia y compañeros del agente fallecido hoy. El Athletic Club muestra su más firme rechazo a la violencia generada en torno al fútbol”. Desde la misma cuenta, el técnico rojiblanco, José Ángel Kuko Ziganda, mandó “un abrazo muy fuerte del Athletic y toda la plantilla” y lamentó que hoy en día “se sigan produciendo estos hechos”.

También mostraron su apoyo otros cuerpos y fuerzas de seguridad (Policía Nacional, Mossos, Policía de Bilbao) y numerosos deportistas, además de muchos políticos a nivel estatal y del País Vasco, como el líder socialista Pedro Sánchez, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera; el portavoz del Partido Nacionalista Vasco en el Congreso, Aitor Esteban..

LAS BARRAS BRAVAS DE PROPONEN ACABAR CON EL FÚTBOL

Un nuevo ejército radical

A diferencia de los «hooligans» ingleses, los ultras rusos funcionan como grupos paramilitares 

ABC 23/02/2018 

«Para algunos será el festival del fútbol, para nosotros será el de la violencia», avisaba recientemente un grupo de ultras rusos sobre el Mundial que se celebrará el próximo verano en su propio país. En efecto, el fútbol es lo de menos para ellos. La violencia es el único motor de estas hordas organizadas como auténticos ejércitos que emplean tácticas de guerrilla urbana para arrollar a sus adversarios. 
Antes de presentarse en el «campo de batalla», estudian con detenimiento a las hinchadas rivales, los lugares por donde se mueven y la forma de proceder de las policías locales. Y una vez en el lugar, actúan con contundencia: los bates y las bengalas son sus armas preferidas. A su paso, no suele quedar nada ni nadie en pie. 
Aunque ya venían avisando desde hace años, su puesta de largo fue en 2016 en la Eurocopa de Marsella. Allí quedó acreditado que los temibles «hooligans» ingleses eran apenas unos párvulos al lado de estas fornidas moles cultivadas en los gimnasios y que, a diferencia de los hinchas tradicionales, suelen moderarse con las drogas y el alcohol, lo que a menudo les da ventaja ante rivales totalmente narcotizados o ebrios. 

«Herri Norte», su horma

Y para que no les falte de nada, los ultras rusos son expertos en artes marciales mixtas, un deporte con gran predicamento en Rusia, incluido el propio presidente Putin. «Son diferentes, casi paramilitares, están bien entrenados para operaciones ultraviolentas y muy rápidas», alertó la Fiscalía de Marsella.
«Ganar o morir» es el lema más habitual en los mosaicos organizados por «Gladiators Firm 96» y «Fratria», los dos principales grupos radicales del Spartak que ayer dejaron su tarjeta de visita en Bilbao, con el resultado de un agente fallecido durante los disturbios. 

En la capital vizcaína, los ultras rusos encontraron la horma de su zapato con los ultras del Athletic, los «Herri Norte», un grupo muy enraizado en los sectores radicales independentistas y que utiliza tácticas de «kale borroka». La ideología neonazi de los ultras del Spartak y las amenazas que habían lanzado en los últimos días suponían el caldo de cultivo perfecto para que ambos ejércitos terminaran enfrentándose con la Ertzaintza como única fuerza de paz. Aviso a navegantes para lo que puede ocurrir este verano en el Mundial

martes, 20 de febrero de 2018

Goleada del Atlético de Madrid en su vuelta a la Europa League

Goleada del Atlético de Madrid en su vuelta a la Europa League

Goleada del Atlético de Madrid en su vuelta a la Europa League
El Atlético de Madrid del argentino Diego Pablo Simeone regresó a lo grande a la Europa League, tras imponerse por un contundente 1-4 al FC Copenhague en tierras danesas.  Los colchoneros remontaron el gol inicial de Fischer en el minuto 15, con dianas de Saúl Ñíguez, Kevin Gameiro, Antoine Griezmann y Vitolo, en el choque de ida de los dieciseisavos de final de la Liga Europa. Los rojiblancos fueron superiores a su adversario durante la mayor parte del duelo y lo demostraron con cuatro tantos, que les ponen pie y medio en la próxima ronda de octavos de final.

Susto inicial

Fue un evento donde los pupilos de Diego Pablo Simeone gozaron de cuatro ocasiones para abrir el fuego, pero a los delanteros del Atlético de Madrid les faltó definir. Sin embargo, el Copenhague fue el plantel que se adelantó en el marcador, gracias a un gol de tacón de Fischer en el 15′ del primer acto 1-0.
Con esta diana, los visitantes no se dejaron intimidar y se acercaron con frecuencia al arco rival. Prueba de ello, fue el premio del empate de Saúl Ñíguez, que cabeceó al fondo de las mallas un centro de Antoine Griezmann desde el costado derecho 1-1. Los locales no se esperaron esta reacción por parte del grupo de Diego Pablo Simeone. Poco después, mejoraron aún más su fútbol y Kevin Gameiro culminó la remontada, con un remate a la red después de una gran combinación de Antoine Griezmann y Lucas 1-2.

Festival del Atlético de Madrid

Tras la reanudación, los madrileños continuaron tocando el balón con sentido y aprovecharon la velocidad de sus arietes para que la zaga local sufriese. El tercero de la noche no llegó hasta el 70′. El francés Antoine Griezmann se quedó solo ante Olsen y lo dribló para poner el 1-3 en el marcador.
Después de este tanto, los colchoneros marcaron el cuarto tanto obra de Vitolo, que soltó un buen disparo, que nada pudo hacer Olsen para evitar el gol. En la recta final, el FC Copenhague pudo haber hecho el 2-4, aunque el cuero no quiso entrar. El juez de la contienda señaló el final del choque con la victoria del Atlético frente al FC Copenhague 1-4.
Finalmente, el bloque de Diego Pablo Simeone está virtualmente clasificado para octavos de final gracias a este extraordinario encuentro en la capital danesa.

Que el último en irse sea Messi

 

Que el último en irse sea Messi
Es cierto, más allá de Pep, el Barcelona ha seguido siendo un equipo triunfador. Por ejemplo, hoy por hoy, con La Liga y La Copa del Rey casi en el bolsillo, así se podría definir el de Valverde. Y el de Luis Enrique, bueno, ni hablar. De la Champions para abajo, se lo llevó todo. ¡Todo! Quizá porque, al margen de los nombres, el Barcelona encontró la fórmula del éxito. Éxito que, para no ser injustos con quienes se han sentado después en el banquillo blaugrana, tampoco le fue ajeno a Tito Vilanova y al “Tata” Martino.
No obstante hay que reconocer que el éxito del Barcelona durante la Era de Pep, en especial durante sus tres primeros años, tenía un plus. Algo que hacía que su éxito alcanzara otra dimensión. El rotulo de icónico. Sí, porque, a diferencia de las versiones posteriores, ese Barcelona era un símbolo. ¡El símbolo de la perfección! Y lo mejor, tras él, tras ese símbolo, había todavía más significados: el triunfo de La Masía, el del fútbol total y en ese sentido el de Johan Cruyff, el de un idioma sobre otro (aqui es parla català), el de una forma de ser, de sentir y de pensar, el la libertad contra la opresión impuesta por el imperio centralista.
Ahora bien, el problema es que ese símbolo poco a poco ha ido desapareciendo de la escena. Entre otras cosas, porque los símbolos son encarnados por personas. Aquí, por jugadores que poco a poco han ido dejando su lugar. Eric Abidal (2013), Víctor Valdés (2014), Carles Puyol (2014), Xavi Hernández (2015), Dani Alves (2016), Pinto (2014), Masche (2017).
Y es que, sin querer demeritar el talento de quienes han llegado a ocupar estas vacantes, el alma, la mística, la filosofía que, en términos generales, imperaba entonces no era la del hombre mercenario. Me explico, antes, en su inmensa mayoría, los jugadores tenían un vínculo espiritual con el club. Al respecto un ejemplo muy diciente es el caso de Neymar. Donde el crack se va de la disciplina blaugrana por una sola razón: amor propio. Sí, en su corazón jamás hubo una senyera. Todo lo contrario de casos como el de Pedro o el de Abidal o el de Alves o el de Masche, jugadores que se han ido pensando en su futuro profesional pero dejando el corazón en el Camp Nou.

viernes, 16 de febrero de 2018

MURIÓ WALLY MOON QUE JUGÓ CON PASTORA 1953 - 1054 EN EL CA,PEOATO ROTATORIO EN VENEZUELA, EQUIPO CAMPEÓN DE LA LIGA



Wally Moon, Cuyos Jonrones  Ayudaron a los Dodgers a Ganar una Serie Mundial, Fallece a los 87 años de edad.
  Richard Goldstein. The New York Times11 de febrero de 2018.
   Wally Moon, quien se convirtiera en figura célebre en los años iniciales de los Dodgers de Los Angeles cuando despachaba aquellos jonrones tipo “lanzamiento lunar” sobre la valla del corto jardín izquierdo en el Los Angeles Memorial Coliseum para apoyar a llevar a un equipo envejecido hasta el campeonato de la Serie Mundial de 1959, falleció este viernes 9 de febrero en Bryan, Tex.
   Su deceso fue anunciado por los Dodgers.
   Moon, un jardinero que bateaba a la zurda, fue el novato del año de la Liga Nacional en 1954, al batear .304 para los Cardenales de San Luis, y tuvo varias temporadas buenas después de eso. Pero los Cardenales lo enviaron a los Dodgers antes de la temporada de 1959, cuando se recuperaba de una lesión.
   En su segunda temporada en Los Angeles luego de salir de Brooklyn, los Dodgers aún tenían en su alineación a Duke Snider, Gil Hodges y Carl Furillo, artífices de los equipos ganadores de la época de “Boys of Summer”, pero ellos se acercaban al final de sus carreras.
   Cuando Moon fue instalado en el jardín izquierdo, se convirtió en una especie de héroe para los aficionados quienes habían esperado por tanto tiempo un equipo de grandes ligas.
   “Eso fue inolvidable”, le dijo a The Los Angeles Times, al recordar sus elevados jonrones de hace mucho tiempo. “Todavía puedo oírlos, sentirlos, verlos, después de todos estos años”.
   El Coliseo, el hogar de los Dodgers hasta 1962, cuando se mudaron a Dodger Stadium, fue inaugurado en 1923 y había sido utilizado principalmente para futbol americano y pista y campo.
   Sus dimensiones resultaban poco apropiadas para el beisbol. La pared entre el jardín central y el derecho estaba a unos 440 pies desde el plato, pero solo había 251 pies por la línea del jardín izquierdo, donde levantaron una valla de 14 metros de altura.
   El antíguo compañero de equipo de Moon en los Cardenales, Stan Musial, uno de los bateadores más grandes del beisbol, sugirió que Moon intentara un swing desde adentro hacia afuera para levantar elevados sobre la valla.
   Moon siguió su consejo. Bateó 14 de sus 19 jonrones de 1959 en el Coliseo. Ese año también bateó .302; lideró la Liga Nacional en triples con 11; robó 15 bases; y terminó cuarto en la votación del jugador más valioso.
   Los Dodgers vencieron a los Bravos de Milwaukee en una serie de playoff por el banderín y superaron a los Medias Blancas de Chicago en una Serie Mundial de seis juegos, Moon descargó un cuadrangular en Comiskey Park en el juego final.
   Los rusos habían lanzado Sputnik, el primer satélite artificial del mundo, en 1957, y Estados Unidos empezaba la carrera de la guerra fría con la Unión Soviética por llegar a la luna. Vin Scully, el maestro generador de frases de la cabina de transmisión de los Dodgers, se ajustó a la ocasión al describir los logros de Moon.
   “Scully fue quien de verdad inició eso”, recordó Moon en una entrevista con The Akron Beacon Journal. “Recuerdo que entonces todos estaban interesados en los lanzamientos espaciales, y cuando Scully empezó a llamar mis jonrones por la banda contraria ‘lanzamientos lunares’, eso caló de verdad”.
   Moon bateó 39 de sus 47 jonrones desde 1959 hasta 1961 en el Coliseo. Ganó un guante de oro por su fildeo en 1960 y bateó .328 con 88 carreras impulsadas, ambos topes vitalicios, en 1961. Participó en el Juego de Estrellas en 1957 y 1959.
   Recibió dos anillos más de Serie Mundial con los Dodgers, en 1963 y 1965, pero su tiempo de juego había disminuido porque la reconstrucción de los Dodgers había traido a los jardineros Tommy Davis, Willie Davis, Ron Fairly y Frank Howard.
   Wallace Wade Moon, cuyo nombre se debe a un prominente entrenador de futbol americano de Alabama para la época, nació el 3 de abril de 1930, en Bay, Ark., el mediano de los tres hijos de Henry Moon, un trabajador industrial, y Margie Vernon.
   Jugó beisbol y baloncesto en Texas A&M y fue firmado por la organización de los Cardenales en 1950 mientras estaba en la universidad. Obtuvo un título de pregrado y una maestría en educación mientras jugaba en las ligas menores.
   Moon debutó con los Cardenales en un juego en Sportman’s Park el día inaugural de la temporada de 1954, pocos días después cambiaron a su futuro inquilino del Salón de la Fama, el jardinero Enos Slaughter hacia los Yanquis. Moon había crecido cuando muchos de los aficionados del sur seguían a los Cardenales, y como le contó a The St. Louis Post-Dispatch: “Eran mi equipo favorito y Slaughter mi jugador preferido. Admiraba la forma como se fajaba”.
   Los aficionados tristes con la partida de Slaughter pueden haberse sentido algo reconfortados cuando Moon bateó un jonrón en su primer turno al bate.
   Bateó cerca de la marca de .300 durante las próximas tres temporadas pero se rezagó en 1958, cuando se lesionó en un choque en los jardines. Los Dodgers lo adquirieron junto a un pitcher a cambio del jardinero Gino Cimoli antes de la temporada de 1959.
   Moon se retiró después de la temporada de 1965 con un promedio de bateo vitalicio de .289 y 142 jonrones.
   Despues fue coach con los Padres de San Diego, entrenador de beisbol y director deportivo en la John Brown University de Arkansas, manager de ligas menores, y dueño del equipo de ligas menores Dodgers de San Antonio.
   Le sobreviven sus hijas Zola, Elizabeth, Mary y LaRhesa; su hijo, Wally Joe, y sus nietos. Su esposa, Bettye Knowles, falleció en 2016.
   Cuando los Dodgers inauguraron su temporada de 2107 en casa, Moon y el manager de ellos por mucho tiempo, Tommy Lasorda, hicieron primeros lanzamientos ceremoniales. Los Dodgers ganaron su primer banderín desde 1988, cuando también ganaron su último campeonato de Serie Mundial.
   Con todos sus anillos de Serie Mundial, el hombre de los “lanzamientos lunares” y el manager quien sangraba azul Dodger solo generaron cierta inspiración el pasado otoño: El día decisivo, los Dodgers perdieron la Serie Mundial en Los Angeles, ante los Astros de Houston.
  Traducción: Alfonso L. Tusa C.
   Nota del traductor: Números de Wally Moon con el Pastora de Maracaibo en el Rotatorio, Campeón de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional en la temporada 1953-54:   70 J, 276 VB, 58 CA, 89 H, 10 2H, 6 3H, 10 HR, 54 CI, 11 BR, .322 AVE.  

jueves, 15 de febrero de 2018

Los cambios de Zidane devuelven el voltaje de Champions

Los blancos dieron la vuelta al partido en los últimos minutos. Marcaron Cristiano (2) y Marcelo; Rabiot por los franceses. Deslumbró Neymar, pero los de Emery volvieron a dejar dudas sobre su madurez en Champions



El Madrid volvió a encontrar esa otra cara de sí mismo que parecía perdida. Los minutos de Morata, la épica, el 93... Estaba sufriendo más que nunca pero tenía lo que no tenía o no quiso agotar Emery: alternativas en el banquillo. Consumido el juego del equipo, secos Isco y Casemiro, y sin noticias de Benzema, aún podía intentar otra cosa con Asensio y Lucas. De ellos sacó el Madrid otra velocidad. Y se puede concretar: el partido lo cambió Asensio.
Zidane Zidane salió con el equipo que ganó en Cardiff y no con el 4-3-3 al que que nos han estado resignando todos estos meses como su idea Era conservador (control de Casemiro e Isco) y cabezón (Benzema).
Emery arriesgó colocando a Lo Celso de director. Su toque era bueno, pero al final fue decisivo para mal. No le ayudó Verratti, que está gafado en el Bernabéu.
Se culpará de todo a Emery, pero ha sufrido lo que sufrió antes Guardiola con el Bayern: la excepcional ley de Barça y Madrid. Estuvo valiente, casi temerario en el once, y temeroso luego al quitar a Cavani.
El Madrid salió a hacer una desacostumbrada presión de vietcong a la que el PSG respondía con dudas en la media pero también con balones a Neymar y contras en las que con dos toques se plantaba en el área rival. Eso fue alargando al Madrid: loca presión, pero la defensa aculándose. De modo que la presión ya no era la mismo, y comenzó a ser Isco el argumento. 
Neymar era el recurso fundamental del PSG. Se fue cuando quiso de Nacho y gracias a las magníficas ayudas de Casemiro no hubo un destrozo mayor. Dirige el juego desde el extremo. Asume la responsabilidad y se va de todos. Es casi Messi. En el 25 se la iba a dejar por fin a Mbappé pero se resbaló, y en la respuesta el Madrid tuvo su ocasión: pase de Marcelo para Cristiano y parada con la cara de Areola. Lo mejor había llegado a la contra. 
Porque el juego se le espesó, como se lleva espesando todo el año. Muy mal en la salida inicial de la pelota, y contención en los laterales. La delantera del PSG tiraba de ellos hacia atrás.
El PSG parecía algo desubicado, nada cómodo y tembloroso en su media, pero la delantera es tan buena que arrastraba al equipo. Cada vez que Neymar o Mbappé la tenían pasaba algo. Así, en el 32 llegó el 0-1: Mbappé se va de Marcelo, centra y Nacho despeja hacia Rabiot, seguido solo por las miradas de Modric y Casemiro. ¿Cuántas veces lo hemos visto esta temporada? Contra la superstición habitual, la transformación del Madrid en Champions no es completa.
Neymar llegó mucho, pero el gol vino por donde Mbappé, que tiene cara de saxofonista de jazz genial.
Cavani pudo marcar el 0-2 tras otra genialidad de Neymar y la respuesta con coraje del Madrid encontró la fortuna de un penalti dudoso y sobre todo absurdo del inexperto Lo Celso. Cristiano marcó su gol 100 con el Madrid en la competición.

El cambio de Cavani

La segunda parte se inició con una parada milagrosa de Keylor a Mbappé. La contra del PSG era temible y el miedo fue retrasando la defensa del Madrid, cuya presión se deshacía como se esfuma la niebla. El equipo ya era largo, deslavazado, con dificultades para la combinación. Rabiot tuvo una ocasión en el 53, con más que posible penalti de Ramos. La defensa tenía problemas inenarrables.
A partir de ahí, el partido entró en una fase de poco acierto. Isco aun ayudó con una participación constante.
El peligro era francés, pero el Madrid tenía más solidez central.
Por eso Emery quitó a Cavani y se puso en un 4-4-2, pues los temblores de Lo Celso le tenían al borde del desastre. Fue su primera decisión conservadora. Liberaba a Alves, pero se quedaba sin colmillo. Tuvo mala suerte porque Mbappé y Alves no remataron por centímetros un centro de Yuri.
Zidane metió a Bale en el lugar de Benzema. No movía nada estructural, era un cambio persolista y político.
Neymar cruzaba el campo en solitario. Solo su querencia a pensarse el pase una milésima más de lo necesario salvó al Madrid. Isco desapareció en esos minutos y el partido (el balón) se lo fue quedando el PSG, llegando ya de otra manera, con largos toques.
Casi desahuciado, Zidane reaccionó con Lucas y Asensio. El Madrid iba a tener diez minutos de velocidad. Ellos habían sido los mejores ante la Real y, efectivamente, cambiaron el equipo. Una jugada de Asensio acabó en remate inverosímil de Cristiano. No sería lo último de Asensio: le dio un pase excelente a Marcelo para el 3-1. El Madrid, revolucionado por él, salía más vivo de lo que nunca había estado en el partido. Enfrente, una gran delantera, pero un equipo aun por cuajar. 

En el rostro de Emery asomó un infierno parecido al de hace un año en el Camp Nou. Su expresión era una invitación a personalizar en él la derrota. Algo fácil, pero no del todo justo.