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lunes, 10 de diciembre de 2018

LOS DISTURBIOS FUERON EN BUENOS AIRES

Disturbios en Buenos Aires para dispersar a los violentos que celebraban la victoria del River

La victoria del River sí que ha producido incidentes violentos en Buenos Aires. A pesar de que en...



La victoria del River sí que ha producido incidentes violentos en Buenos Aires. A pesar de que en Madrid no ha ocurrido ningún incidente destacable, en la capital argentina la policía ha tenido que usar pelotas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los violentos que celebraban la victoria del River. Una actuación de algunos de los hinchas similar a la que obligó a suspender el partido en Buenos Aires.

domingo, 9 de diciembre de 2018

LA MUERTE RECUERDA EL DOLOR DE UNA NACIÓN Por Alfonso L, Tusa C.

  
José Castillo y Luis Valbuena

 La muerte de dos beisbolistas recuerda el dolor de la realidad venezolana.

       Ráfagas de escalofríos erizaron del más despiadado granizo mi conciencia. Empezaba a revisar las noticias en un cyber-café, cuando escuché a la persona del lado comentar los nombres de José Castillo, pelotero de varias posiciones, a quien apodaban “El Hacha” por su gran habilidad con el madero, quien esta temporada 2018-19 había alcanzado los mil imparables para convertirse en el octavo jugador en alcanzar esa marca en la liga venezolana de beisbol profesional; y Luis Valbuena también pelotero polivalente de gran poder al bate con destacadas actuaciones en LVBP y las grandes ligas, ambos integrantes de Cardenales de Lara, ambos fundamentales en la zona intermedia de la alineación, ambos con gran ascendencia en el dugout de los pájaros rojos. Cuando percibí las palabras “carretera”, “atraco”, “desgracia”, empecé a buscar en internet. Allí estaba de nuevo la cruda, cruenta y cruel realidad atenazando mis costillas hasta estrangularlas, la foto de ambos peloteros parecía enviar un mensaje de auxilio desde sus sonrisas enmarcadas en un campo de beisbol, ya no volverían a un diamante beisbolero, ya no volverían a ver a sus seres queridos, les habían quitado lo más esencial que posee un ser humano: la vida.
   Estuve un buen rato anestesiado, impactado, asfixiado por la noticia. Si, eso ocurre a diario en Venezuela, solo que hasta que nos toca de manera cercana (en mi caso, he seguido los deportes y el beisbol de manera tan obsesiva por tantos años que los atletas forman parte de una familia invisible que llevo en mis afectos), no terminamos de aterrizar en donde vivimos, en que degeneró el país que alguna vez fue, que Venezuela dista mucho de ser aquella de hace treinta, cuarenta, cincuenta años. Hacía unos instantes intercambiaba puntos de vista con un conocido acerca de porque no pensaba ir a votar en eso que llaman “elecciones” y pensaban efectuar el 9 de diciembre. En algún momento le escribí que saliese de su burbuja, que entendiera que Venezuela no es un país normal, que unas verdaderas elecciones necesitan de cierta cantidad de condiciones que aquí no existen porque desaparecieron bajo la gestión de veinte años de tiranía. Cuando me dijo que no ir a votar era dar un salto al vacío, lanzarse en los brazos de la guerra, que si yo sabía lo que significaba una guerra, le respondí: “Si por un momento te dignaras en buscar las cifras de muertos provocados por muchas guerras convencionales en mucho menos de veinte años, te vas a llevar muchas sorpresas al compararlas con los guarismos de niños, mujeres y jóvenes fallecidos durante estas dos décadas ante el hambre, la enfermedad y la inseguridad”. Quise seguir argumentando mi posición, de pronto sentí un calambre en el brazo derecho y respiré profundo.
   Entonces empieza una película en retrospectiva, los últimos momentos que se recuerda de los desaparecidos en vida, el dolor de los familiares, la desesperación de los compañeros de equipo, la tristeza de la directiva. En particular siempre sentí un gran respeto por ambos jugadores, tanto Castillo, como Valbuena siempre fueron peloteros que lo dejaban todo en el terreno, que en cualquier momento podían ganar un juego con el prodigio de sus bates y aunque su defensiva apenas rozaba el promedio, el empeño y el pundonor los llevaba a realizar jugadas relevantes al campo. En cualquier momento Valbuena podía acercar o poner a ganar a Cardenales con un jonrón y Castillo les podía entregar la victoria con un sencillo decisivo en el cierre del noveno inning. En la radio comentaban que en el último juego ante los Leones del Caracas, Castillo había bateado de 4-3 y en sus últimos dos juegos tenía seis imparables. El último turno de Castillo ante el incómodo Miguel Socolovich, se las ingenió para despacharle imparable al jardín izquierdo. Valbuena había bateado un rodado por primera para entregar el out en su inesperado turno final. Así de fugaz es la vida, así de atravesada puede ser la muerte, así de pronto te puedes quedar atónito ante las fauces de una realidad.
   Luego de terminar el juego Lara-Caracas, los peloteros se ducharon, se vistieron y se dispusieron a regresar a Barquisimeto. Algunos en vehículos particulares, la mayoría en el autobús del equipo. Castillo y Valbuena habían viajado con el tercera base Carlos Rivero en su camioneta desde Barquisimeto, para realizar unos trámites personales en la embajada estadounidense. Cuando se aproximaba la media noche, ambos peloteros subieron al asiento trasero de la camioneta. Tanto el chofer como Rivero se ajustaron los cinturones de seguridad. Castillo y Valbuena prefirieron ir sueltos ya fuese para reposar o conversar con más libertad. Salieron al frente de la caravana, detrás venían otros vehículos de otros peloteros y más atrás el autobús escoltado por oficiales de seguridad. Ya habían salido de la autopista regional del centro y se encontraban en la vía Yaracuy-Lara, lugar por demás recargado de amargas historias para quienes transitan las carreteras venezolanas, todas ateridas de huecos, todas invadidas de malandros. Un objeto de ciertas dimensiones aparece en la visual del chofer cuando era inevitable el impacto, los malandros cubren las piedras con telas oscuras a fin de sorprender al más atento conductor. La inercia del frenazo y la contundencia del impacto sacaron a la camioneta de la via. Castillo y Valbuena salieron disparados a través de las ventanillas y murieron casi instantáneamente al rodar por el descampado, quizás heridos por los vidrios, quizás desgarrados por objetos contundentes de la intemperie. Rivero y el chofer quedaron suspendidos de los cinturones dentro de la camioneta volteada.
    En medio de ese desespero, del dolor de sentir como perdían la vida, Castillo y Valbuena percibieron las sombras furtivas de varios elementos que les registraron los bolsillos y luego también se metieron en la camioneta para tomar lo que no les pertenecía, lo que los peloteros habían ganado con el sudor de  su frente. No puedo dejar de pensar en el título de una novela de Miguel Otero Silva: “Cuando quiero llorar no lloro” o en otra de William Faulkner: “Mientras agonizo”. También me viene a la mente una escena de la película “Ghost. La sombra de un amor”, cuando mueren el malandro de la calle y el de cuello blanco, entonces aparecen unos monstruos negros que arrinconan sus espíritus y los acechan hasta devorarlos.
   Minutos después llegaron los otros vehículos y el bus del equipo. La adrenalina más amarga y punzante inflamó los ojos de los compañeros de equipo. Todos gritaban y sollozaban los nombres de Castillo y Valbuena. Corrieron a auxiliarlos, pero era demasiado tarde, el bien más preciado de todo persona les había sido arrebatado por la violencia en otro episodio propio de veinte años de tiranía. Este tipo de suceso ocurre a diario en las carreteras y otros ámbitos venezolanos, y solo en casos como este, cuando se trata de personajes públicos, se conoce del hecho. Cuando los afectados son venezolanos comunes, toda la información pasa por debajo de la mesa entre el miedo de la autocensura y la conveniencia de la tiranía. 
   El laberinto emocional que han debido padecer los directivos del equipo, primero para informar a los familiares, luego para acompañarlos a la morgue a reconocer los cuerpos de los peloteros, es una geografía intrincada, tortuosa, desgarradora que nadie quiere transitar en ningún momento. Son punzadas lacerantes que tasajean tu alma en trocitos hasta inundar todo el cuerpo en llanto. Solo muchos minutos después recuperas un poco la calma, levantas la mirada, te imaginas lo que hubiesen deseado Castillo y Valbuena. Redoblas las palabras de aliento, los abrazos, el apoyo incondicional, aunque sabes que es un dolor muy grande que ni siquiera el tiempo aplacará. En su mente se borraron los dos próximos juegos de Cardenales de Lara, en ese momento no hay mente, no hay disposición, mucho menos ánimo para afrontar un juego de pelota.  Cuando los periodistas les preguntan si obligarán a los peloteros a viajar en el bus del equipo, responden con afirmaciones entrecortadas. Hay experiencias de equipos de futbol profesional atracados en el bus y dejados desnudos en medio de la vía. Quizás están más ganados para descansar en un hotel después del juego y emprender el regreso a casa al amanecer. 
   Valbuena venía de tener una temporada no muy buena con los Angelinos de Anaheim, aún así había devengado un buen salario como para no tener necesidad de jugar en LVBP. Desde el primer día de la temporada se presentó a las prácticas de Cardenales y anunció que iba a jugar porque quería ganar el campeonato para su equipo que no gana un título desde 2001 y ha perdido las dos últimas finales. Un gesto que muestra el cariño, el pundonor, la entrega del pelotero con su equipo de toda la vida. Hace poco lo vi conectar un jonrón ante el Magallanes justo en el inning siguiente de cuando los Navegantes se había ido al frente 2-0. Ese tipo de pelotero voluntarioso que puede levantar a un equipo con sus palabras y acciones en el terreno de juego.
   Castillo había llegado a Cardenales vía cambio en el período entre temporadas. Se ha dicho y contado muchas historias de él. Sin embargo cuando se habla con sus compañeros solo se escuchan palabras de agradecimiento, respeto y consideración por su responsabilidad, solidaridad y disposición a trabajar con los peloteros jóvenes. Recuerdo haber leído en el periódico alguna vez, que Castillo había salido del Caracas porque se atrevió a reclamarle a la directiva el despido de Henry Blanco. Así de consecuente con sus compañeros era.
  “Extrañaré la sonrisa contagiosa de Luis y su amor incondicional por sus compañeros y por supuesto la potencia de su bate”, dijo el manager de los Astros de Houston A,.J. Hinch en una declaración. “Fue una gran persona estando en nuestro equipo y también en otra divisa”.
   Valbuena bateó .226 con 114 jonrones en 11 temporadas con los Angelinos de Anaheim, Marineros de Seattle, Indios de Cleveland, Cachorros de Chicago y Astros de Houston.
   En LVBP bateó para .280, 197 carreras empujadas, 42 jonrones en 11 temporadas con Cardenales de Lara.
   Castillo jugó cinco temporadas con los Piratas de Pittsburgh, Gigantes de San Francisco y Astros de Houston. Bateó para .254 con 39 jonrones.
   En LVBP bateó para .303, 555 carreras empujadas, 90 jonrones en 19 temporadas con Leones del Caracas,  Bravos de Margarita, Caribes de Anzoategui, Tiburones de La Guaira, Tigres de Aragua y Cardenales de Lara.
    Luego aquel dolor traspasante, gélido, brutal que cruza las bases del cuadro interior del estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, las tribunas repletas y el alma en vilo, la alegría de ver a sus héroes estrellando la pelota contra la pared, trastocada por un nudo infinito en la garganta que revienta en lágrimas infinitas durante un inning interminable que arranca la piel y destroza  las costillas al comprobar con desolación el paso fúnebre de los ataúdes sobre las almohadillas que tanto recorrieron en tantas victorias cardenaleras.
   Tal vez una de las reflexiones más profundas la expresó el locutor Alfonso Saer en una nota: “Circulan por la memoria de tercera edad ráfagas de bonitos recuerdos, retozos vibrantes. Mi narración del hit 1000 de quienllamaban “el hacha”, y tantos jonrones --- siete este año --- del zurdo que estremecía los graderíos con sus tablazos ganadores. Cuando escriba el próximo lineup haré una pausa en los turnos del medio y me provocará colocar allí sus nombres, Luis y José. Alguien ocupará esas casillas, ley de vida, pero ustedes nos harán falta, mucha falta”.
  Un aficionado que fue al juego del jueves seis en el estadio de la UCV, dijo que había presenciado como Castillo, con ese carácter amistoso y humorístico, había visitado el dugout de su antiguo equipo (Leones) y por un momento le quitó el bate a Harold Castro, entonces le dijo: “Con este bate voy a dar mi hit 2000”.
Alfonso L. Tusa C. 08-12-2007.©

Fuentes:
Ex-major leaguers Valbuena, Castillo die in Venezuela crash. Fabiola Sanchez, Associated Press. Friday, December 7, 2018
   
Turno final. Deporte Larense. Alfonso Saer. 07-12-2018.

viernes, 7 de diciembre de 2018

LA FINAL DE LA LIBERTADORES CONVERTIDA EN UN SHOW Daniel Lagares / CLARÍN

River-Boca: el Bernabéu se convirtió en la vidriera ideal para el partido que todos quieren ver




Extirpada de Sudamérica, la definición de la Libertadores será el show futbolístico más atractivo del fin de semana en Europa y un escaparate de lujo para las joyas de los dos equipos.


Desde antes de que alguien pateara una pelota, desde antes de que los tiempos fueran tiempos, desde antes que el antes, se soñó una final River-Boca. Una final como esta, de Copa Libertadores, superadora de aquella definición del Nacional 76 y de la reciente Supercopa. La mejor propuesta, en el mejor escenario, el Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid.
El glamour de la Champions, tan prolija, tan perfecta, no proporciona el barro pasional de un River-Boca, aún con esas manchas irracionales de gases pimientas y lanzamientos de cascotes. A los ojos europeos la llegada del Superclásico es una suerte de circo ambulante trasplantado, algo de barbarie primitiva que la civilización toma prestada de la cantera sudamericana su duelo más imponente. Pasado el pecado de la suspensión en el Monumental, barrida la mugre bajo las alfombras, la Conmebol ofrece su materia prima en estado puro. ¿Que mejor que el Bernabéu como pasarela?
Si todo lo que pasó desde que el bus de Boca dobló en Libertador hacia la diagonal de Lidoro Quinteros no fuera suficiente, por premeditación o simple azar, los planetas alinearon al River-Boca para ponerlo en el centro del universo futbolero. Que Brasil, que Medellín, que Miami, que Doha... Al fin, alguien aún no identificado debidamente mostró los billetes para traer a Madrid a las dos poderosas fuerzas en pugna. Luego, este fin de semana, el cronograma europeo abrió paso y dejó el camino libre. Atlético contra Alavés y Barcelona visitando a Espanyol en el derby catalán va el sábado y el Real juega en casa de Huesca el domingo y al mediodía, bien lejos. La Premier ofrece solo Newcastle-Wolverhampton. El PSG de los millonarios qataríes postergó con Montpellier y de los seis partidos de la Serie A sólo se destaca un devaluado Milan-Torino.
Es así, River-Boca tiene todos los ojos del mundo encima.
No por dicho o sabido hay que obviarlo. Habrá un ganador. Un campeón. Y el campeón se va a Abu Dhabi al Mundial de Clubes donde previsiblemente enfrentará a Real Madrid en la final. Otro atractivo para los españoles pendientes del clásico argentino de extramuros.
Hay tanto en juego y tanta confianza en los dos campamentos que tanto River y Boca tienen previsto regresar a Buenos Aires lo antes posible luego de sus 90 (o 120 y penales) minutos en el Bernabéu en vez de emprender el viaje lógico hacia el Golfo Pérsico. Allí el campeón jugará el 18 y la final será el 22. Pero prefirieron “volver a casa” a darse el baño de multitudes de los festejos y después volar al Mundial. La ministra Patricia Bullrich deberá ser buena organizadora de esa fiesta.
Gallardo dijo que evaluará su futuro a fin de año. Amo inoxidable de River, una derrota no lo condenará en absoluto delante de sus hinchas. Un triunfo obligará a comprar bronce para la estatua. Es muy probable que Guillermo ponga fin a su etapa en Boca. Ganó dos títulos locales, la Copa sería broche de oro, si cae el lugar común. Tampoco una caída en el coliseo de la Castellana devaluará el afecto de la gente de Boca. El Mellizo fue, además, jugador de una época brillante. Naturalmente, ninguno entrega la derrota. Y menos los jugadores que, además de la gloria y el amor eterno ponen en juego su futuro. Algunos tendrán sobre sí la mitad de los poderoso clubes europeos. Exequiel Palacio, de quienes se afirma que ya “es” del Madrid, Martínez, Borré, Barrios, Pavón... Podrían añadirse apellidos a la nómina.
La pregunta del millón es a quien beneficia la “neutralidad” del Bernabéu, una especie de caja, parecida a la Bombonera, de tribunas altas y empinadas. El aliento sostenido que no suele tener el Madrid será un espectáculo en sí mismo para los casi 85 mil asistentes posibles. River perdió la localía y tiene derecho a sentirse perjudicado. ¿Será tan así? A veces la presencia de los propios es una presión añadida. No podrá celebrar en casa pero amortiguará el dolor de la derrota, si es que cabe. ¿Lo beneficia a Boca no ir al Monumental? Otra pregunta del millón. Jugado lo jugado, no deberá soportar la celebración ajena como si fuera Núñez. Y una Copa Libertadores se festeja en cualquier parte. Y el Bernabéu es algo más que “cualquier parte”.
Aunque River es, técnicamente local, será visitante. A los hinchas de Boca les darán la tribuna del Fondo Sur que da sobre la calle Concha Espina. Para quienes sigan la TV, “a la izquierda de la pantalla” como decía hace siglos un antiguo relator. El Fondo Norte, sobre la calle Salgado, para River. Y todo bajo la vigilancia de un operativo cuyas características definitivas recién se conocerán hoy.
Será especial. En España no suele haber presencia de visitantes. Se reducen a no más de mil en los clásicos más sonados y por lo general no hay más de 2.000 agentes en esos partidos. No será el caso. Y no es seguro que revelen cuánta policía estará afectada. Vaya una prueba de lo que será: la prensa deberá pasar tres controles antes de acceder al estadio.
Y por supuesto, también la atención estará en los barras. Hasta ahora no se los advirtió en Madrid, pero que van a estar, van a estar. Dependerá de ellos, también guardarse sus modus operandi para terrenos más conocidos, permeables y flexibles...
Cada ladrillo del Bernabéu habría que agradecérselo a Di Stéfano. Lo saben los madridistas como saben que es una gloria de River como jugador y técnico. Y que también fue campeón cuando dirigió a Boca. Otra vez, River y Boca en caminos paralelos, en el estadio que de alguna manera, también les pertenece. Es que esta historia de River y Boca viene de antes de la historia, antes de que los tiempos empezaran a ser tiempos.
¿Qué mejor, dadas las condiciones, que se encuentren aquí? 

PROYECTO DE LEY CONTRA LAS BARRASBRAVAS ¿Una ley descafeinada?

Cuáles son los cambios al proyecto contra los barrabravas: ¿Una ley descafeinada?

Diputados de distintos bloques pidieron moderar el texto que envió el Presidente. Por eso debió aplazarse el debate dos semanas. La mayoría de los delitos por violencia en el fútbol serían excarcelables. .

El proyecto que busca combatir las barras bravas incluye en el Código Penal delitos estrictamente ligados al entorno del fútbol, y busca cortar las fuentes de financiamiento de los grupos delictivos.
El proyecto del Ejecutivo había sido criticado por falta de "proporcionalidad" con otros delitos previstos en el Código Penal. Pero el texto que quedó en pie para que pueda avanzar en la sesión de este jueves, es mucho más light, y ya abre polémicas.
La iniciativa tuvo importantes modificaciones en las negociaciones de las últimas horas, para lograr consenso opositor. Básicamente, se rebajaron gran cantidad de penas, por lo que muchos de los delitos tipificados, pasaron a ser excarcelables. Es decir que el mínimo de las penas no superan los 3 años de prisión.
Las claves del dictamen, que recibió diversas observaciones y manifestaciones en disidencia, son lassiguientes:
#  Las penas por delitos ya tipificados (contra la vida, lesiones, por ejemplo), se incrementan un tercio si son cometidos en el marco de espectáculos futbolísticos.
# Se imponen penas de 6 meses a 2 años, al que tuviere en su poder, introdujere, guardare o portare objetos cortantes, instrumentos contundentes, artefactos químicos, de pirotecnia, inflamables, asfixiantes o tóxicos.
 # La pena será de 2 a 6 años de prisión para el que introdujere o guardare armas de fuego o artefactos explosivos .Las penas en el texto original iban de un mínimo de 3 años y hasta 8 años, por llevar a la cancha armas de fuego de uso civil, y hasta 10 si son armas de guerra.
# Por agresión o intimidación grupal, o que alteren el espectáculo futbolístico, las penas son de 2 a 6 años. Con armas, la máxima es de 8 años, y 4 a 10 años de prisión si se emplearen armas de fuego.
# Financiación. Penas de 1 a 3 años a los organizadores, protagonistas (futbolistas) o responsables de la emisión de entradas, que las provean, sin cobrar el precio correspondiente, a las barras.En el texto original eran 2 a 4 años.
# Venta no autorizada de entradas: prisión de 1 mes a 1 año al que, sin autorización y con fines de lucro, vendiere entradas (reventa). Y 6 meses a dos años si el delito es cometido por directivos, futbolistas o barras bravas. Para estos últimos el texto original preveía 3 a 5 años de cárcel.
Venta de entradas falsas o adulteradas. Penas de 6 meses a 2 años. Y 2 a 8 años si el delito fuese cometido por un organizador, protagonista o barra brava.
# Facilitación de ingreso: Se impondrá prisión de 1 a 6 meses, al organizador o protagonista que permitiese el ingreso de personas al estadio sin la correspondiente entrada o acreditación. En el texto original eran 3 a 6 años de cárcel.
# “Trapitos”. Se impondrá prisión de 1 a 6 meses si pide pago a voluntad, y 2 a 4 años si exige suma de dinero, fija o variable.El texto original preveía para el primer caso, 1 a 2 años de cárcel, y 3 a 5 años para el segundo.
# Avalancha. Se impondrá prisión de 1 a 3 años, al que por cualquier medio provocare una avalancha.
# Accionar de Grupo: se mantiene la creación de esta figura, y se impone prisión de 2 a 8 años, al que integrare una asociación destinada a cometer cualquiera de los delitos previstos en la ley. El texto original preveía 4 a 10 años de cárcel (no excarcelable).
# Para el mismo caso, los jefes o cabecillas, o directivos que hubiesen contribuido a financiar los grupos, el mínimo de la pena será de 4 años de prisión. En el texto original, el mínimo eran 6 años.
# Derecho de admisión: lo dispone el Ministerio de Seguridad, y prisión de 1 mes a 1 año a quien, lo viole.
#Arrepentido: se mantiene la inclusión de esta figura para los acusados.
# En materia procesal se suspende el juicio a prueba y se prevé un procedimiento de juicio abreviado.

jueves, 6 de diciembre de 2018

RONALD ACUÑA Y KATHERINE ECHANDÍA ATLETAS DEL AÑO


Se imponen en la elección promovida por el Círculo de Periodistas Deportivos 



El Novato del Año de la Liga Nacional en el béisbol de las grandes ligas, y la gran promesa de las pesas y campeona en los Juegos Olímpicos de la Juventud, reconocidos por la prensa especializada, al igual que La Vinotinto del Baloncesto, Guaros de Lara y la Federación Venezolana de Pesas. Más de 100 comunicadores sociales participaron en la elección

CARACAS 06-12-2018 | Ronald Acuña Jr. flamante Novato del Año de la Liga Nacional en el béisbol de las Grandes Ligas, y Katherine Echandía, campeona de las pesas en los pasados Juegos Olímpicos de la Juventud, fueron elegidos como Atletas del Año 2018, al cierre del proceso de selección promovido por el Círculo de Periodistas Deportivos de Venezuela, en el cual participaron una centena de comunicadores sociales del país.
Acuña Jr. se impuso en la elección al futbolista y Jugador Más Valioso de la Major League Soccer, Josef Martínez, quien también recibió un fuerte respaldo entre los participantes de la selección del CPD. “El de La Sabana” totalizó 863 puntos, con 65 votos para el ganador, 24 papeletas como primer finalista, seis al segundo lugar, tres al tercero y uno al cuarto. Martínez cerró con 602 unidades.
Echandía, en tanto, superó cerradamente al también pesista Julio Mayora. La gran promesa de la halterofilia nacional obtuvo 607 unidades, con 35 papeletas a la posición de honor, mientras que su colega finalizó con 537 puntos, 30 votos al ganador.
Acuña Jr. y Echandía reciben el testigo de José Altuve y Yulimar Rojas, ganadores de las últimas dos ediciones del premio. El Atleta del Año se entregará el jueves 13 de diciembre, en Caracas.
En el proceso de selección, participaron 103 periodistas y comunicadores sociales especializados en la fuente deportiva. El proceso asigna 10 puntos por cada voto al ganador, ocho al atleta nominado como primer finalista, seis al segundo, cuatro al tercero, dos al cuarto y un punto al quinto.
Las pesas fueron las grandes ganadoras. Al reconocimiento a Echandía se unió el del entrenador Carlos Pinto, responsable junto a Henry Velásquez de los éxitos de esta disciplina en 2018, y quien fue reconocido como Entrenador del Año. También fueron elegidos Luis Seijas, presidente de la Federación Venezolana de Pesas, como Dirigente del Año, y ésta última Institución, como Entidad Deportiva del Año.
El baloncesto también resultó favorecido en la elección de la prensa especializada con dos premios. El primero de ellos correspondió a La Vinotinto en su versión masculina, recientemente clasificada a la Copa del Mundo y co líder de las eliminatorias, que se impuso en la carrera por la Selección del Año a la Sub 23 del béisbol, medallista de bronce del Mundial de esa categoría. El otro galardón se lo llevó Guaros de Lara, campeón de la LPB, como Equipo Profesional del Año. El reconocimiento a la Empresa Deportiva del Año recayó una vez más en Empresas Polar, por su apoyo al deporte nacional.

CUANDO WILLIE HORTON , hace ya 40 años Por Alfonso L Tusa C






   Cuarenta años del nombramiento de Willie Horton como manager de los Navegantes del Magallanes

Entonces sí llegó la hora de Cookie Rojas. Desde el 25 de noviembre hasta el 5 de diciembre, Magallanes perdió 7 juegos seguidos. Rodney Scott tenía 10 días sin jugar porque no era del agrado del manager. Esto empezó a molestar a muchos peloteros hasta que el pitcher Mike Norris también anunció su retiro del equipo.
. "Luego de reunirse la junta administradora magallanera y tomar una decisión, Octavio Cookie Rojas se apersonó en las oficinas y presentó su renuncia formal al cargo de manager del equipo este 06 de diciembre de 1978. Alberto Parjús salió hacia Barquisimeto donde Gustavo Gil trabajaba como comentarista radial, para ofrecerle el cargo de manager del equipo. Mientras tanto los directivos se reunieron con el equipo para tratar de aplacar el descontento de los peloteros. Informaron que Rojas había renunciado y que buscaban un suplente. Desde el fondo del clubhouse se escuchó una voz decidida: 'Yo puedo encargarme del equipo'.
Los peloteros voltearon, Willie Horton  respiró profundo y avanzó hacia la mesa del manager con el dedo índice sobre el bigote. Los directivos hablaron con los peloteros y acordaron nombrar a Horton manager interino".
 Estos quizás sean uno los juegos más representativos de Horton como manager del Magallanes:

29 de diciembre de 1978. Magallanes versus Tigres de Aragua en el José Bernardo Pérez. Mike Norris versus Steve Luebber. Para ese momento todavía buscaban la clasificación. Me acuerdo mucho de ese juego porque al día siguiente apareció la fotografía de Alfredo Torres en un periódico llamado Meridiano en la tardecita. Decía algo así como: una de las claves del triunfo magallanero anoche en Valencia. Magallanes llegó perdiendo 2-1 al cierre del noveno inning. Jerry White negocia boleto ante Bill Campbell. Tim Blackwell lo fuerza en segunda en intento de toque. Roger Polanco sale a correr por Blackwell. Campito se quedaba mirando extrañado como Mario dirigía la nariz hacia la puerta. Félix Rodríguez mueve a Polanco hasta la antesala con imparable a la derecha. Alfredo Torres emerge por Alexis Ramírez y despacha linietazo a la izquierda para empatar el juego. Campbell poncha Rodney Scott. Mark Daly viene a enfrentar a Oswaldo Olivares. Willie Horton trae a Rafael Cariel y responde con imparable a la derecha para remolcar a Rodríguez con la de dejar en el terreno a los Tigres. Mike Norris se apuntó la victoria en trabajo completo. Campbell salió derrotado. Había relevado a George Cappuzzello que a su vez entró por el abridor Steve Luebber.



En el quinto juego de la Serie del Caribe de 1979, las Águilas Cibaeñas y los Navegantes del Magallanes llegaron igualados a una carrera al cierre del décimo inning.
Vale la pena revivir aquel inning. Dave Coleman la rodó por las paradas cortas y Nelson Norman flumbeó la pelota. Willie Horton se ponchó. Jerry White descargó su tercer imparable del juego, una línea al centerfield que se le escurrió a Omar Moreno y quedaron corredores en segunda y tercera. Baudilio Díaz recibió boleto intencional. Horton hizo la seña característica y Cariel salió del dugout para sustituir a Alfredo Torres quién había reemplazado a Oswaldo Blanco que a su vez había emergido por Félix Rodríguez. Cariel siguió la slider hasta que llegó al plato y despachó el linietazo que hizo saltar la victoria. Magallanes dejaba en el terreno 2-1 a los dominicanos. Campito saltó desde el tronco hasta el pretil donde descansaban los zapatos. ¿Y quién era el pitcher? Mario respiró profundo. William Castro que venía de salvar 8 juegos con efectividad de 1.81 con los Cerveceros de Milwaukee en la Liga Americana.

Extracto de mi libro Un Barco en Santa Inés. https://www.amazon.es/Barco-en-Santa-In%C3%A9s-ebook/dp/B01N7PKM34

domingo, 2 de diciembre de 2018

LAS BARRAS BRAVAS Y SU MANEJO DEL FÚTBOL ARGENTINO Por Juan Castro /Marca Madrid.-

La confesión de un barra brava: así manejan el fútbol los violentos



El cóctel explotó el otro día, en la final, pero para nosotros, los que estamos en el fútbol argentino hace años, lo del River-Boca fue un hecho más, aunque tuviera otro eco, mayor trascendencia. Esto pasa aquí una vez por mes, mínimo", nos cuenta Gustavo Grabia, periodista argentino de TyC que pasa por ser el mayor experto en barras que tiene el periodismo argentino.
El dominio de los hinchas radicales sobre el espectáculo no es de esta final, ya lleva años. "La génesis -dice Gravia- se da a fines de los 60, aunque el término barras se usa por primera vez ya en los 30. Todo se agudiza a partir de los 70 en la era de Alberto José Armando, presidente de Boca, que arma la primera barra con privilegios como entrar gratis a la cancha, pagarles viajes fuera, darle camisetas firmadas, comer con los jugadores una vez por mes...". 
Es muy complejo, en un país complejo como la Argentina, explicar el fenómeno de las barrabravas desde el hecho aislado de lo que pasó en la final de la Libertadores. El asunto tiene profundas razones políticas y hasta sociales, dice Gravia: "De ocho años a esta parte, los propios narcos, cuando quieren ingresar a los barrios, pactan con los barras, porque ellos manejan todo: el fútbol, sí, pero también las ayudas sociales de las barriadas, hay mucho dinero. Dominan los clubes y los barrios, con vínculos con la Policía del barrio y del estadio".
Baste un ejemplo: Rafa Di Zeo, histórico dirigente de La Doce de Boca, tenía por abogado al mismo que tenía el comisario de la Policía del Barrio de La Boca. El poder de los hinchas violentos tuvo otro ejemplo en la reciente época del Kirchnerismo, que le pagó el viaje a la barra al Mundial de Sudáfrica a cambio de que fueran la fuerza de choque ciudadana en las calles de la gran urbe, Buenos Aires.
Para darle mayor valor a esta explicación de la connivencia entre el poder político y las barras contactamos con Jaime -por supuesto, nombre ficticio-, que, tras pedir ese anonimato, nos brinda un testimonio de una crudeza increíble. Él ya está fuera y tiene una vida normal: "Cuento esto aquí, en MARCA, por si sirve para que alguno cambie el rumbo de su vida. ¿Qué te lleva a ser barrabrava? Ser líder, que se te conozca y te teman. Cuanto más le pegas a un barra rival, subes más en la escala, se te respeta más. Robarle una bandera al rival te posicionaba mucho, por ejemplo. Recibías entradas de dirigentes, y tenías beneficios en ese mundo. Cuantas más piñas tirabas a los rivales, más te consideraban los compañeros". 
"Somos -continúa Jaime- muchos hermanos. Todos somos del mismo club, pero uno de ellos es del eterno rival, del enemigo del club al que yo defendía como barra. En un clásico tuvimos una pelea contra ellos, y, de pronto, vi a mi hermano ensangrentado. Eso me hizo cambiar el chip y renegar de ese mundo. Era mi hermano, pero podía haber sido el tuyo, el mecánico o el bancario. Comprendí que la pasión no debe implicar violencia de ningún modo, Me costó".
No se entiende el fenómeno barrabrava sin el papel del dirigente. Lo explica Jaime: "El dirigente, por lo general, siempre nos financió. En mi club nos apoyaba económica y logísticamente. Y ellos también usan al barra para enviar mensajes políticos o, a modo privado, nos usan para cobrar deudas personales con alquien que les debe dinero -apriete-. También hay dirigentes en contra de los barras, pero que tienen miedo. Si pasa una moto delante de tu casa con tus hijos, y te meten tres tiros ahí dentro, es comprensible tener miedo. O que te pongan una bandera en el estadio en contra".
El reciente exMinistro de Deportes de Argentina, Carlos Mac Allister, nos da alguna clave más: "Las barras se hicieron con el poder porque los dirigentes de los clubes y la política permitieron que montaran verdaderas empresas. Yo entendí todo con esta anécdota: un día me subí en un taxi y conducía un exjefe de la barra de un exclub mío. '¿Cómo te va?', le dije. '¿Ya no estás en la barra?'. Y me contestó: 'No, Colo [así llaman a Mac Allister], la vendimos ya. Los pibes jóvenes vienen con fuerza y ya no podíamos sustentar las 12 líneas de negocios que teníamos: las banderas, los autobuses, las camisetas firmadas, las entradas, los párkins del estadio, la droga...'. Ahí -sigue Carlos- entendí que las barras es un negocio organizado para delinquir". 
La crudeza de las barras llega a niveles que todos hemos visto en la tele. A nuestro Jaime le tocaron varias. "Un día estábamos peleando con las manos, éramos 80 y ellos 30. Al verse acorralados, rompieron los códigos y me pegaron un balazo. Fue muy cobarde, pero era mi culpa, por estar en un lugar erróneo. En una segunda, me peleé a los puños también. Al perder, la barra rival vino a buscar venganza junto a un menor [los usan para evitar la cárcel] y uno me pegó ocho tiros, de los cuales dos me dieron en la espalda [Jaime nos señala su parte trasera]. Por lo menos lo puedo contar".
Y es que ser líder es esencial dentro del código barrabrava: Gustavo Grabia lo explica: "Este fenómeno se hizo una bola en Argentina y la gente les toma como líderes de las tribunas, le siguen sus canciones, avalados por los propios clubes. En la dictadura militar de los 70, las barras ejercieron de oposición, como pequeños ejércitos revolucionarios. En los 80 hay una explosión de violencia en el país y les sirve a los clubes como fuerzas de choque institucionales. Era algo claro". 
Grabia nos analiza cómo el dinero llegaría más tarde a las barras: "En los 90 empieza el apoyo popular a las barras, porque el fútbol argentino depositó su identidad en ellas, y tomaron el poder total. A partir del 2000, si se fijan, ya no hay grandes peleas entre barras de clubes distintos sino dentro de los propios clubes, intrabarras. ¿Por qué? Por el dinero, por el poder. Y comienza otro fenómeno: en las barras ya no hay ni siquiera fans de los clubes, sino delincuentes que ven dinero y protección política si pertenecen a este gremio. De hecho, ahora, el lugar del barra visitante lo ocupa la barra disidente del propio club".
Y así se escribe esta historia que terminó con el ridículo mundial de la (no) final del Monumental, esa que el diario La Nación, el de mayor prestigio del país, aunque no el más leído, describía estos días como el Papelón de todos los tiempos, que llegó incluso a provocar una crisis en el Gobierno de Mauricio Macri con la renuncia del Ministro de Seguridad de Buenos Aires, Martín Ocampo. La Barra Libre lo pudre todo.