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miércoles, 17 de noviembre de 2021

REPRESIÓN OLÍMPICA por Jesús Elorza

 



La comunidad deportiva venezolana, fue nuevamente escenario de la agresiva conducta de las autoridades olímpicas contra el sector deportivo federado. En este caso, los directivos del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Venezolano (COV), enviaron una amenazante comunicación a la Federación Venezolana de Atletismo (FVA), en la cual le notificaban, sin fundamento legal alguno, la apertura de una averiguación destinada a comprobar la transparencia del proceso electoral de la entidad deportiva. Además, le exigen la entrega en tiempo perentorio de toda la documentación que demuestre la legitimidad de todos los participantes en el proceso electoral.  

El comentario generalizado a nivel de atletas, entrenadores, dirigentes deportivos y abogados es que ese hecho representa un abuso de poder ya que, el organismo olímpico de acuerdo con la Ley del Deporte y su Reglamento Número1, no tiene competencia en la materia electoral federativa. Todos concuerdan en que la ilegal acción representa un nuevo intento contra la autonomía de las federaciones deportivas.  

El intervencionismo del Comité Olímpico Venezolano en contra de la Federación Venezolana de Atletismo, al abrir una inaudita averiguación por razones electorales y la arrogancia de solicitar documentos probatorios dentro de un plazo de 30 días hábiles, evidencia que se ha excedido en el ejercicio de sus potestades, al invadirse la esfera de atribuciones que les son propias a otro órgano electoral; de este modo incurre en una incompetencia manifiesta, lo cual se traduciría necesariamente en la violación flagrante al debido proceso y defensa de los investigados, y por ende, la nulidad absoluta del acto impugnado, por cuanto no le corresponde declarar la validez o invalidez del proceso electoral de la aludida Federación.  

El reconocimiento de las autoridades federativas es absoluta y exclusiva competencia del IND, traducido en un pronunciamiento expreso respecto a la legitimidad de las autoridades federativas que ha de avalar para actuar conforme a derecho dentro del servicio público deportivo que les ha sido delegado, toda vez que a este organismo público, al momento de registrar y reconocer a las entidades deportivas y sus respectivas autoridades electas, requiere de la valoración de una serie de circunstancias establecidas expresamente en la Ley Orgánica del Deporte y su Reglamento Parcial Nº 1.  

En consecuencia, el Comité Olímpico Venezolano, no es el órgano competente para analizar ni decidir sobre elementos que excedan de su ámbito de competencia, mucho menos, fuera del marco jurídico deportivo y sus normas estatutarias expresamente delimitados, ni de oficio ni a instancia de parte interesada, por lo que no le corresponde de forma alguna, verificar si alguna federación afiliada en su seno ha cumplido o no con sus deberes y obligaciones electorales. Además, se trataría de un pronunciamiento posterior al proceso comicial, que requiere del cumplimiento obligatorio de los lapsos de impugnación ante la autoridad electoral competente, del que se derivan efectos jurídicos determinantes para las mismas federaciones deportivas que se constituyen a través de sus legítimos representantes en su máxima autoridad como lo es su Asamblea General, a la cual han de subordinarse todas las autoridades electas en su propio seno y es quien, efectivamente, decide las que serán o no sus legítimas autoridades.  

En definitiva, la ilegal acción refrendada por el presidente del COV y su Secretaria General los hace ver como una mala copia de Luis XIV, quien en la Francia del año 1655 pronunció la monárquica frase “El Estado soy Yo”.  En este caso, el emperador olímpico y su emperatriz secretaria, pretenden hacer ver que su voluntad es la suprema ley y que en ellos se resumen todos los poderes. Este parapeto de monarquía olímpica, debe ser derrotado para poder alcanzar un deporte mejor. 

sábado, 13 de noviembre de 2021

El deporte acusa, por Jesús Elorza

 El deporte acusa

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Twitter: @jesuselorza


Los atletas, entrenadores, médicos, periodistas, empleados y obreros del sector deportivo, agrupados en la organización no gubernamental “Gente del Deporte” presentaron una acusación contra el régimen de Nicolás Maduro ante el fiscal Karim Ahmed Khan de la Corte Penal Internacional.
Fundamentaron su acción en el Art 7 del Estatuto de Roma, especificando que las acciones del régimen han conducido sistemática y progresivamente a la destrucción económica, política y social del país.
Señalan en su informe que la gravedad de los hechos, demuestran sin lugar a dudas, que el régimen es responsable directo de crímenes de lesa humanidad que se manifiestan en los crecientes niveles de hambre y pobreza critica, el deterioro sostenido y progresivo de nuestros centros de salud,  los salarios de hambre de los trabajadores, la ausencia de seguridad social, la hiperinflación que reduce drásticamente el poder adquisitivo y eleva exponencialmente el costo de los alimentos y servicios, la criminalización de las protestas y la sangrienta represión de los organismos  policiales.
Sustentan su acusación en los siguientes elementos:
-La crisis económico-social generada por el régimen, destruye el aparato productivo y la infraestructura de servicios, empobrece a la mayoría nacional y siembra el hambre por todos los rincones de la geografía nacional. Entramos en el 8º año consecutivo de depresión económica y el 4º de hiperinflación. En 2020 el PIB cayó un 26%, lo que representa un acumulado de 76%, de acuerdo con cifras de la Cepal. Esto significa una paralización brutal del aparato productivo nacional, cuya mercadería se suple parcialmente con importaciones. 
-La hiperinflación (3.713% en 2020, según cifras de la Comisión de Finanzas de la legal AN) y la devaluación sostenida y continuada del bolívar han pulverizado nuestro signo monetario y disparado los precios de todos los bienes y servicios. El dólar ha sustituido, de facto, a la moneda nacional como medio de pago, es decir, para las transacciones comerciales, reduciendo la función del bolívar a las transacciones electrónicas, mientras el efectivo ha quedado para pagar el transporte urbano, a duras penas 
-La liberalización de las importaciones (exenciones tributarias, entre otras cosas), la dolarización de los costos y precios y el lavado de capitales han incrementado la actividad comercial y el abastecimiento, pero su adquisición es cada vez más inaccesible. 
-El rasgo más importante de la situación social es el empobrecimiento generalizado del pueblo, hasta el punto de la posibilidad de una hambruna. Este riesgo ha sido advertido por los organismos de la ONU especializados en la materia y sus primeras manifestaciones ya se han registrado en estados como Miranda, donde en septiembre 2020 se produjo la muerte de 18 infantes por desnutrición, por solo citar un caso.
La pobreza por ingresos se sitúa en más 90%, según datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi). Solo bastaría contrastar el salario mínimo mensual  (1.8 $) con el costo de la canasta básica (534$). El salario, las prestaciones sociales y el ahorro de los trabajadores y sus familias han sido pulverizados. Las contrataciones colectivas han sido sustituidas por unas tablas salariales de hambre que borran viejas conquistas y reivindicaciones alcanzadas en etapas anteriores y los derechos a sindicalización y huelga han sido borrados casi por completo. 
-La salud vive una situación similar resumida en los siguientes factores principales: deterioro de la calidad de vida y de las condiciones medioambientales (pobreza y hambre); infraestructura hospitalaria en decadencia y abandono; escasez grave de medicamentos, equipos e insumos médicos; encarecimiento de los precios de las medicinas y servicios; deserción creciente del personal especializado. Prácticamente, los trabajadores carecen de un Sistema de Seguridad Social que les permita superar la critica, por no decir dantesca, situación que hoy están viviendo.  
-Con los pírricos salarios mínimos, menores a dos dólares mensuales y sueldos de hambre, con la congelación de la discusión de los contratos colectivos, con la criminalización y sangrienta represión de las luchas gremiales, la imposibilidad de poder ser atendido frente a un problema de salud por la carencia de coberturas suficientes de seguros HCM y el colapso de los centros hospitalarios de país la ¨revolución¨ socialista del siglo XXI ha condenado a muerte a los trabajadores venezolanos.  
-En el sector deportivo, quienes han pasado por los cargos administrativos: Ministerio del Deporte, Presidencia del Instituto Nacional de Deporte y Comité Olímpico Venezolano han implantado y desarrollado una política que bien podemos caracterizarla como “El saqueo de los recursos presupuestarios y el control totalitario del sector deportivo”. 
A manera de síntesis, pudiera decirse que los 22 años del régimen chavista (1999-2021), se han caracterizado por una constante violación de la autonomía de las Federaciones Deportivas y del Comité Olímpico, el encubrimiento de los ilícitos ocurridos con todo lo relacionado al transporte, alimentación y viáticos de las delegaciones que representan al país en eventos internacionales.
El leonino convenio para traer 10.000 «entrenadores cubanos». La no transparencia en el manejo de los cuantiosos recursos económicos del Fondo Nacional del Deporte. La estafa continuada con la solicitud de divisas a Cadivi.
El encubrimiento de los ilícitos ocurridos con la construcción de las instalaciones deportivas para los Juegos Nacionales o para eventos internacionales como lo fue el caso del Estadio Iberoamericano de Atletismo en Maracay. El grave y progresivo deterioro y abandono en que se encuentra más del 80% de nuestras instalaciones deportivas, lo cual ha generado el alejamiento de las comunidades y población en general de las mismas, consolidándose, además, serias restricciones para el desarrollo del deporte de rendimiento por carecerse de instalaciones adecuadas. 
La seguridad social de los trabajadores del sector deportivo obreros, empleados, profesores y entrenadores activos y jubilados ha empeorado progresivamente, los contratos colectivos están congelados desde el año 2000, salarios de hambre, no se les reconoce la homologación de las pensiones y jubilaciones, se mantiene cerrada la Escuela de Entrenadores, los seguros HCM que por sus pírricas coberturas, prácticamente los mantienen en condiciones de condenados a muerte».
Finalmente, los deportistas solicitan al Fiscal Karim Ahmed Khan que, frente a esta sistemática violación de los Derechos Humanos Universales a la vida, salud, educación, deporte, trabajo, salarios dignos se hace impostergable el juicio de la Corte Penal Internacional contra este régimen por delitos de lesa humanidad.

viernes, 12 de noviembre de 2021

SE FUE RAÚL EL BUENO Por Manuel Pío Rodríguez






Carlitos, Manuel Pío y Raúl Rivero en La Habana, Cuba. 

El malo sigue ahí, mandando. 
El bueno, Raúl Rivero, poeta, periodista, ensayista, nos ha dejado para siempre con el regusto de no haber podido conocerle mejor. 
Raúl Rivero nació en el interior de Cuba y pronto, como tantos jóvenes de la época, abrazó la incipiente revolución, vistió el traje caqui de los campos, luchó por la verdad y la igualdad y fue premiado por su brava poesía. 
 Consechó premios socialistas de poesía y periodismo, fue agasajado en Moscú hasta terminar preso en las lóbregas cárceles castristas. 
 Lo conocí en La Habana, en el verano del 95, en la paladar de Carlitos Téllez, artesano que había sido del cuero y amigo de todo lo bueno que dio Cuba o pasó por ella. Con Raúl y Carlos hablé mucho aquel día, sobre todo hablamos de Nicolás Guillén, del que había sido secretario. De la valentía del poeta de la negritud, que se enfrentó con sus versos a una sociedad racista, poderosa y discriminatoria. Con Raúl bevimos vodka Moskovskaya que conseguí en Caracas unas semanas antes. Recordando el poder omnímodo de la Unión Soviética de antaño, hasta lloramos. 
 Raúl se fue al exilio tras haber sido encarcelado por Fidel y rescatado por Zapatero ( cuando el presidente español era bueno). Vivió en Madrid unos años y después se marchó a Miami, con su familia, exiliada también pero lejos del bullicioso mundo maiamero montado por los cubanos.
 No sé si Raúl Rivero jugó pelota, boxeo o pisó la tarima de una cancha de basket, pero sí es cierto que jugó en las Grandes Ligas de la Libertad, y que lo dio todo por su pueblo cubano.
 D. E. P. 
 Enviado desde mi teléfono Huawei

jueves, 11 de noviembre de 2021

Los diez mandamientos de Xavi y blablabla... / por Juan Manuel Rodríguez / Publicado por Del toro al infinito

 



Los diez mandamientos del fútbol se resumen en uno solo: ganar. Si no ganas, se te lleva la corriente del Nilo, ya que estamos con Moisés. Xavi no ha inventado nada porque, en realidad, casi nadie ha inventado nada salvo, quizás, José Mourinho. El resto, blablabla.

Los diez mandamientos de Xavi y blablabla...

Del mismo modo que Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas que contenían los diez mandamientos y se los dio a Aarón, así mismo Xavi Hernández le ha dado el decálogo al pueblo culé. Y, según Mundo Deportivo, esto dicen las tablas de la ley:

primer mandamiento, profesionalidad las 24 horas; segundo mandamiento, tácticas motivacionales; tercer mandamiento, control del rendimiento; cuarto mandamiento, explotar la estrategia; quinto mandamiento, sesiones más intensas; sexto mandamiento, buena preparación física; séptimo mandamiento, prevención de lesiones; octavo mandamiento, apuesta por el 4-3-3; noveno mandamiento, los extremos, abiertos; y décimo y último mandamiento, recuperar a Dembélé. 

Se nota que, al objeto de emular el capítulo 19 del Éxodo y, como a Moisés, a Xavi también la salieran diez mandamientos, Mundo Deportivo ha rellenado porque, vamos a ver: ¿Profesionalidad? ¿En serio? ¿De verdad que Xavi quiere que sus jugadores sean profesionales? ¿A diferencia de quién? ¿A diferencia de Koeman que los quería amateurs? Suena un pelín forzado, ¿no? ¿Control del rendimiento? ¿Explotar la estrategia? ¿Buena preparación física? ¿De verdad me está diciendo Mundo Deportivo que Xavi quiere que sus futbolistas estén bien físicamente? Eso sí que es una novedad, ¿verdad? ¿Prevención de lesiones? No, hombre, no, mucho mejor no prevenirlas, ¿no? ¿Recuperar a Dembélé? Pues hombre, ¡ya que está! Pero vamos, que a Dembélé llevan intentando recuperarlo desde 2017, ¡si hasta le pusieron a Abidal como guardaespaldas! Lo de desayunar y comer juntos creo yo que es de cajón y lo de los móviles es una chorrada como un piano, pero bueno, al menos lo va a intentar el chaval.

Tendría que habérseme ocurrido a mí pero no ha sido así, se le ha ocurrido a un tuitero que se llama Maketo Lari y a quien ya he citado en alguna que otra ocasión. Digo que tendría que habérseme ocurrido a mí lo de rebuscar en las redes para saber si esto del decálogo es nuevo o si es más viejo que Cascorro. Y sí, siento decepcionar a aquellos que pensaban que Xavi estaba inventando algo porque esto es más viejo que Cascorro. Sport: "Los diez mandamientos de Ronald Koeman": 

quiere más profundidad, más presión, más velocidad de balón y más valentía. Desea recuperar a los que han estado por debajo de su nivel, como Griezmann o Coutinho. La intensidad que le falta al equipo la trabaja en los entrenamientos, así como la estrategia, siempre con balón. Y cuenta con Messi como su gran aliado. O sea, Koeman quería lo mismo que ahora pretende Xavi.

Más mandamientos, en este caso los otros diez de Setién, en esta ocasión extraídos por ESPN de una charla del entrenador cántabro en la Agencia Efe

Messi le gustaba mucho porque era capaz de hacer lo mejor desde hacía 10 años, Griezmann creció mucho con Simeone, no iba a cambiar su método de trabajo, no había que correr detrás del balón, su mayor referencia había sido Cruyff, había que competir y ganar... En fin, cosas todas sensatísimas que, según recuerdo, no fue capaz de llevar a cabo y hoy está en juicio con el Barcelona por haber jugado mal y no bien como indicaba su decálogo.

Otro con decálogo, Luis Enrique. Según Sport, que fue el que desveló los diez mandamientos del actual seleccionador nacional, el asturiano quería que los futbolistas estuvieran una hora antes en el entrenamiento, la prohibición absoluta de bebidas alcohólicas (¿de verdad que no podían tomarse un par o tres de Ballantine's antes de un partido de Champions?), estar en casa antes de las 12 a falta de 48 horas para un partido, declaraciones siempre respetuosas, los futbolistas debían vestir la ropa oficial del club, prohibidos los deportes de riesgo... Caramba, se parecen mucho estos mandamientos a los de KoemanSetién y Xavi, ¿no?

También descendieron en su día del monte con sus diez mandamientos RijkaardGuardiola y, por supuesto, Johan Cruyff, de forma que se va a tener que restringir el acceso al Sinaí del mismo modo que lo han hecho con el Everest porque esto parece ya un botellón, la verdad. Del único que no he sido capaz de encontrar decálogo ha sido de Valverde, que a lo más que llegó según Mundo Deportivo fue a seis claves. Xavi, y yo lo entiendo, está en la necesidad de hacer cosas de cara al exterior, y el periobarcelonismo, y también lo comprendo, quiere hacer ver que empieza una nueva era, pero todos y cada uno de los entrenadores que han pasado por ahí han pretendido exactamente lo mismo, que los futbolistas no salgan por las noches, que se cuiden físicamente, que trabajen la táctica y recuperar a Dembélé. Lo mismo. Lo de Xavi no es una primera edición, no es un incunable, lo suyo es un libro de bolsillo. Los diez mandamientos del fútbol se resumen en uno solo: ganar. Si no ganas, se te lleva la corriente del Nilo, ya que estamos con Moisés. Xavi no ha inventado nada porque, en realidad, casi nadie ha inventado nada salvo, quizás, José Mourinho. El resto, blablabla.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Curiosidades sobre LionelMessi que tal vez no conocías

 

30 curiosidades sobre Lionel Messi que tal vez no conocías
Lionel Messi y 30 curiosidades sobre el crack argentino.

En torno a la vida y la carrera futbolística de Lionel Messi pueden encontrarse al menos 30 curiosidades que tal vez no conocías y que lo pintan no solo como el crack que es como deportista, sino también como persona.

Hace más de una década que Lionel Messi está consolidado como uno de los mejores futbolistas del planeta, si no como el mejor. Producto de esa popularidad es que tanto la prensa como los fanáticos, incluso aquellos que de fútbol poco y nada, estén atentos no solo a lo que el crack produce dentro de una cancha, durante 90 minutos de juego, sino también a otros detalles y curiosidades tanto de su vida privada como deportiva.

Ya es curioso en sí mismo el hecho de que, pese a tener constantemente sobre sus hombros el lente de la cámara, difícilmente pueda recordarse a la estrella del Barcelona y la Selección Argentina involucrado en una polémica, al punto que en el último mercado de fichajes renunció a su deseo de dejar el club para no tener que iniciar acciones legales contra quienes son testigos de tantos grandes momentos compartidos.

En este repaso, intentaremos acercarte 30 curiosidades sobre Lionel Messi que tal vez no conocías y que lo pintan no solo como el crack que es, sino también como persona.

Desde la época en la cual debutó en Barcelona, allá por 2004, si hay algo que Messi nunca perdió son las ganas de dormir muchas horas seguidas en las concentraciones previas a los partidos. La Pulga, según cuentan sus compañeros, duerme hasta como un oso.

Previo al Mundial de Alemania 2006, el Internazionale de Milán estuvo a punto de pagar la cláusula de rescisión del crack rosarino que era de 150 millones de euros el año anterior. Sin embargo, el convencimiento del entonces presidente culé Joan Laporta para con Jorge Messi pudo más que el dinero en efectivo y Lionel siguió vestido de blaugrana. 

Las dos películas preferidas que el mejor jugador de fútbol del mundo son y serán "Nueve Reinas" y "El hijo de la novia". La primera de ellas es protagonizada por Ricardo Darín, elogiado y muy respetado por Messi desde siempre, y con quien los une una gran relación personal. 

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jueves, 4 de noviembre de 2021

Y VIERON LAS ESTRELLAS por Manuel Pío Rodríguez

 




Y nunca mejor dicho. A los Astros de Houston los molieron a palos, les hicieron ver las estrellas.

Una tremenda golpiza se llevaron los aspirantes a campeones del Mundo.

Perdonen este pequeño desvarío, que no lo es. Dejo el balón redondo por la pelota, la gran pelota de la gran carpa americana.

Me enamoré del béisbol cuando Apolinar Martínez me llevó a ver un juego doble A. Y nada menos que resultó el peor del mundo, porque el pitcher no permitió carreras ni hits ni embasó a nadie por bolas: juego perfecto. Asistí, sin quererlo, a un juego histórico.

Ya lo saben.

Y por eso, de aquel aprendizaje me hice fanático de Los Leones de Caracas y no de los Bucaneros del Magallanes, como mandaba el precepto de Meridiano.

Y me puse ante el televisor para ver el sexto partido de la Serie Mundial entre Atlanta y Houston.

Y qué placer ver a los latinos erigidos en protagonistas sublimes del juego, con un portentoso toletero llamado Soler, que la manda fuera del parque apenita le des una oportunidad. Y se la dio Luis García, un joven venezolano que va para figura estelar pero que el pasado martes sufrió la ira del incontenible cubano. Y no fue un solo  jonrón, fueron tres los que endosaron  los Bravos a los Astros, toda una golpiza, una tremenda caída a palos desde el home a los habitantes de la lomita rival.

Me entretuve.

Recordé el Universitario de Caracas lleno a rebosar en  un Caracas-Magallanes. Soñé en que estaba allí, en pleno hervidero del fervoroso pueblo venezolano.

Soñé, es la verdad. Y los sueños a veces se hacen realidad.

Y sueño cada día en el momento en  que el maravilloso pueblo recupere su alegría, su libertad.


Enviado desde mi teléfono Huawei

lunes, 1 de noviembre de 2021

ENTREVISTA CON JUANELE, UN GENIO DEL BALÓN por IÑAKO DÍAZ-GUERRA / El Mundo, MADRID


  

Juanele: "Estaba en pleno bajonazo, me tomé unas pastillas y... por suerte fallé"

Juan Castaño Quirós es Juanele. Un genio del balón, el Pichón de Roces, un tipo capaz de regatear tres veces al mismo defensa sólo porque podía, internacional, mundialista (más o menos), ídolo absoluto en Gijón y Tenerife, dos veces campeón de Copa en Zaragoza, un jugador de los que ya no quedan, un futbolista maravilloso.

Juan Castaño Quirós es Juanele. Un delantero irregular con fama de juerguista al que las gradas le cantaban sobre cubatas y rayas, un carácter difícil que chocó con entrenadores y árbitros, un hombre de 50 años al que siguen machacando con lo que pudo ser y no fue, un agresor que pasó un año en la cárcel por atacar a su ex pareja con un bate.

Juan Castaño Quirós es Juanele. Un enfermo con trastorno bipolar diagnosticado que origina mucho de lo anterior y de lo que aún sufre: los miedos, las simas y esa lucha por vivir que va ganando.


¿Cómo estás ahora?

Bien, con una vida tranquila y normal. Estoy en constante tratamiento, medicado, y llevo una racha bastante buena de tres o cuatro años. Pero no olvido que otros años estuve mucho peor y que, incluso en esta época, he tenido recaídas. No puedo confiarme nunca, pero ahora me siento mejor que en mucho tiempo. Me veo bien, miro el presente y me pongo objetivos día a día.

El año pasado, tras el confinamiento, tuviste una crisis grave.

Sí, tuve un bajón anímico muy gordo con la pandemia, el encierro y todo lo que estaba pasando en el mundo y...

¿Fue un intento de suicidio?

Sí, sí lo fue. Estaba en pleno bajonazo, muy deprimido, me tomé unas pastillas que no tenía que tomar sabiendo lo que hacía y... Por suerte fallé, me ingresaron y me recuperé en unos días, porque yo no quiero morir, quiero vivir. De verdad es lo que quiero, aunque haya momentos en que lo olvide.


¿Qué te empuja a seguir?

Tengo una hija que acaba de terminar la carrera de Enfermería, está ya trabajando aquí, en Gijón, y es lo mejor de mi vida. Un orgullo. Es el mejor motivo que se puede tener para ser feliz y seguir adelante. Y lo voy a hacer.


En una entrevista en Zaragoza en 2004.TONI GALÁN

Mientras él mira hacia delante, miremos ahora hacia atrás. A su formación en las calles de Roces, a su entrada como un ciclón en Primera a los 20 y a todo lo que llegó después. A su talento que le arrastró a través de las dificultades. "La verdad es que siempre fui bueno. En el colegio me di cuenta rápido de que era mejor que los demás. Los niños son muy sinceros y ya me decían que regateaba bien, que además pasaba y todos querían ir conmigo. Siempre he sabido que el fútbol era mi sitio, que era donde destacaba", recuerda Juanele.


¿Está desapareciendo el futbolista de calle?

Sí, se está perdiendo porque cada vez se dan menos oportunidades a los futbolistas de talento puro. Todo lo técnico y lo táctico se trabaja mejor, pero el genio se frena. Ahora estamos viendo a Pedri y Gavi en el Barça, que lo tienen y han recibido la oportunidad de demostrarlo. Eso es lo que deberían hacer todos los equipos con los futbolistas diferentes, porque son los más difíciles de encontrar. Espero que también se les permita equivocarse y crecer sin perder su estilo.

¿Qué te dio a ti el barrio?

Hay cosas que sólo se aprenden jugando en la calle. Yo me pasaba horas y horas dándole solo contra una pared. Cada patada que le das al balón es un aprendizaje, cada control que te devuelve un muro es difícil... Luego aprendes a moverte en espacios pequeños, terrenos irregulares... Y a divertirte, sobre todo a divertirte jugando.

¿Cómo fue tu infancia?

Me criaron mis abuelos, porque mi padre murió cuando yo tenía tres años, mi madre tenía otros tres hijos y decidieron que yo me quedase con mi abuela. Tampoco me di tanta cuenta, porque cuando eres pequeño te acostumbras a todo y no había mucha distancia: ella vivía en el barrio con mis hermanos. Una vida normal, con sus dificultades normales.

Fuiste un adolescente conflictivo.

En eso, como en tantas cosas conmigo, hay algo de mito y algo de verdad. Tenía un carácter difícil, eso no lo voy a negar, pero siempre tuve corazón. Durante mi carrera profesional fue igual. Era desconfiado con la gente nueva, quizás porque venía de una vida donde nada era fácil, y discutía mucho con amigos, profesores, compañeros o entrenadores porque nunca me escondía. Si tenía que decir algo, lo decía. Siempre claro y siempre a la cara.

Pese a destacar pronto y vivir en un las afueras de Gijón, el Sporting no te reclutó hasta los 18 años. Es extraño. ¿Influyó esa fama?

No sé, puede. Yo no entré antes porque no me llamaron. Desconozco el motivo. Empecé en el colegio, jugué en el Roces y me hice como futbolista los ocho años que estuve en el Veriña. Mareo no se interesó hasta los 18 años, pero me vino bien. Aprendí a luchar y a trabajar en un equipo de barrio donde, por un lado, me sentía cómodo con gente parecida a mí y, por otro, entendí lo difícil que es salir y que te den la oportunidad. Lo mismo que a mí les pasó a Luis Enrique o a Abelardo. Villa entró con 15 años. En Asturias éramos muchos niños jugando al fútbol y no todos tenemos las mismas facilidades para hacernos ver.

Formas parte del último gran Sporting.

Sí, fueron unos años buenísimos. Un equipo con compañeros del nivel de Luis Enrique, Abelardo, Manjarín, Iván Iglesias, etc. Notabas que Gijón vivía ilusionada con ese equipo. Para mí aquello era lo más. Ser ídolo con mis colores y en mi casa. Recuerdo que marqué un gol en el Tartiere al Oviedo y sólo sentía ganas de llorar. Yo no soñaba con jugar en el Bernabéu o en el Camp Nou, yo soñaba con jugar en El Molinón. Y cuando lo conseguí... Era la felicidad plena.

¿Luis Enrique fue una especie de hermano mayor?

Una persona extraordinaria. Estuve con él en el filial y en el primer equipo y creo que es el mejor futbolista con el que he jugado. Para mí siempre fue un ídolo y un ejemplo a seguir, un futbolista con enorme talento... y también otro carácter fuerte como yo. Otro de barrio, del polígono de Gijón. El barrio siempre se lleva dentro.

El Madrid se te daba especialmente bien.

Es cierto, no era premeditado, pero salía así. Por mi forma de ser y de jugar, cuando tocaban el Oviedo, el Madrid, el Barça o el Atlético me enchufaba el triple. Son partidos especiales. A veces escucho decir que todos los puntos valen lo mismo, que da igual el rival, que tienes que jugar igual contra todos... ¿Cómo va a ser igual un derbi que otro partido? Cuando yo jugaba esos partidos, sentía que volaba, estaba un punto por encima de mí frente a esos equipos. Vivía para esos días.

En uno de esos, se la liaste tanta veces a Fernando Hierro que fue a cazarte...

Y me cazó (risas). Nunca he tenido miedo a las patadas, sigo sin tenerlo. No podías ser delantero en aquel fútbol y que te intimidase recibir, porque era constante, inevitable y se castigaba poco. Los delanteros de antes éramos todos valientes: si había un muro, te ibas de cabeza a atravesarlo. Si te daban, pues te dieron, para eso te protegían las espinilleras. Yo en lo que era realmente bueno era en el uno contra uno, desde pequeño me habían dicho que tenía que encarar y jugármela en el área, así que lo hacía. Ese era mi juego y no te imaginas lo que me divertía, por más que me pegaran.

Eras un tipo de futbolista casi extinto.

El regate está desapareciendo del fútbol. ¿Quién lo tiene hoy? Poquísimos. Neymar; Joaquín sigue dando clases, pero tiene ya 40 años; ahora algo de Vinicius... Y ya. Es una lástima, porque si matamos el regate, matamos el fútbol.

Del Sporting, siendo uno de los sucesos del fútbol español, te vas al Tenerife, que estaba en un gran momento, pero no era un grande. ¿Por qué?

Porque pusieron más dinero. El Barça y el Madrid también se interesaron, pero el que apostó más fuerte fue el Tenerife y no sabes cuánto se lo agradezco, porque pasé allí cinco años magníficos. Fui feliz, jugué unas semifinales de UEFA y muchos partidos grandes. Es una etapa muy especial para mí y me alegro sinceramente de que me fichasen ellos y no cualquier otro.

¿Cómo llevaste dejar Gijón, el barrio, tu gente...?

Mal, me entró morriña, el primer año lo pasé fatal tanto en lo personal como en lo deportivo, pero entonces vino Jupp Heynckes, me subió el ánimo y empecé a dar mis frutos. Jupp parece un alemán seriote, pero es todo lo contrario. Muy campechano, muy sincero... Se notaba que había sido un futbolista de élite, nos mejoró a todos y no sé si le teníamos más respeto o admiración. Mucho de ambas cosas, en todo caso.

Aunque en el Sporting ya había protagonizado algún incidente, como aquella noche que salió con su amigo Iván Iglesias por Santander y se metieron en una pelea con tan poco ojo que el contrincante era el sobrino del alcalde, fue en Tenerife donde la leyenda negra de Juanele se disparó. "Es cierto, pero llevo escuchando especulaciones sobre mí desde los 18 años, aún las escucho. No he sido un santo, pero tampoco ese fiestero que se quiso contar. De todos modos, ya estoy acostumbrado y me da igual, que cada cual se haga la película que le guste", explica.

A ver, algo harías...

Mira, en aquella época los futbolistas salíamos y salíamos bastante, y yo no era de los que menos. Pero nunca salía en la víspera de los partidos ni hacía nada que afectase a mi rendimiento. Me cantaban que si el alcohol que si las drogas y no tenía más remedio que aguantarlo porque era un profesional, aunque casi todo lo que se decía era mentira, ni drogas ni nada. En realidad, creo que las gradas rivales me cantaban esas cosas porque me tenían miedo.

¿Aún te molesta esa fama?

Pues sí, porque es injusta. Yo tuve que cuidarme mucho para jugar 13 años en Primera, eso no se hace si eres un golfo o un irresponsable. Así que no me agrada escuchar esos comentarios, porque todavía hoy me los hacen por la calle o en los medios. De todos modos, casi me molesta más el típico comentario de "si te hubieras cuidado, hubieras llegado a no sé dónde". Todo el mundo parece saber mejor que yo cómo tenía que haber vivido. Me pasa mucho esto ahora. Se me acercan por Gijón y me dicen: "Qué pena, joder, porque podrías haber llegado al Madrid o al Barcelona...". Ya, bueno, o no o igual había sido peor. Competí contra los mejores, fui a un Mundial, fui feliz... Tuve una gran carrera y no cambiaría nada.

Hablando del Mundial. Clemente te lleva al de EEUU 94 y no te pone ni un minuto. También sobre esto hay mucha leyenda. ¿Qué pasó?

No lo sé y me gustaría. Como siempre conmigo, se empezaron a contar todo tipo de historias de indisciplinas y todo eso, pero es mentira. ¿Qué iba a liar yo, que estaba en un Mundial y era un crío? Tenía 23 años, sólo Julen Guerrero era más joven, y estaba acojonado y alucinado. No hice nada raro. Nada. Nunca lo entendí, porque en todos los amistosos anteriores al Mundial jugué 30 o 45 minutos, era el segundo delantero y siempre entraba por Julio Salinas. Pero llegamos al Mundial y... cero. No lo entenderé nunca. Fue una pena, porque me encontraba en una gran forma y creo que hubiera podido hacer algo bonito para la selección.

¿Clemente no te dio explicaciones?

Ninguna. Cuando terminó el Mundial se acercó y me dijo que enhorabuena. Tampoco lo entendí, claro. ¿Enhorabuena? ¿Por qué? Si no he tocado el balón. Esta sí es una espina clavada, la verdad. Me pesó. Era muy joven, estaba tremendamente ilusionado y fue un golpe. Justo después me fui a Tenerife, no estaba bien allí, se sumaron las dos cosas y fue un año de los más complicados de mi carrera. Lo pasé mal.

Del Tenerife pasas al Zaragoza, donde ganas tus dos títulos, las Copas de 2001 y 2004, pero asoman tus problemas mentales.

Sí, pero en los cinco años que estuve fui feliz durante muchas fases. Tuve mucha suerte de tener un presidente como Solans y entrenadores como Rojo y Lillo. Mi primer año allí casi quedamos campeones, luego ganamos las Copas... Deportivamente, fue una gran época, pero es cierto que allí empecé a darme cuenta de que algo iba mal.

¿Cómo?

Tuve problemas con Paco Flores, el entrenador de mis últimas temporadas allí, y me apartó seis meses del equipo. Empecé a encontrarme fatal, muy hundido. Murió mi abuelo y se me vino todo encima. Tenía pensamientos muy oscuros, no quería moverme, el mundo me pesaba demasiado. El bajón fue enorme y, además, no sabía qué me pasaba ni qué hacer para estar mejor.

En aquel momento, nadie hablaba de la salud mental.

Nadie, ni yo mismo. Era tabú. Ni se me pasaba por la cabeza que sufría una depresión o que todo aquello me pudiera pasar a mí por una enfermedad mental, así que también tardé en buscar ayuda. Simplemente lo intentaba pasar yo solo, pensaba que ya se iría... Y así estoy, jubilado desde los 35 y con una enfermedad que llevo conmigo en cada momento y llevaré siempre, aunque creo que cada vez mejor.

Cuando te diagnosticaron que eres bipolar, ¿fue un golpe o un alivio?

Fue un palo muy grande. Tuve que dejar de jugar, yo me veía joven, capaz de hacer aún muchísimas cosas, con muchos planes ya hechos para cuando me retirase como entrenar, etc. Y de golpe, nada, era un jubilado. El fútbol, que lo había sido todo, ya no era una opción... Poco a poco lo asumí y también me sirvió para entender por qué me pasaba lo que me pasaba, por qué me sentía como me sentía, por qué estallaba o cambiaba de ánimo. Ahora sé que, aunque aún me duela, soy un enfermo, con un problema mental grave, y estoy mejor jubilado, cuidándome e intentando vivir lo mejor posible, que haciendo cosas.

Pasaste un año en la cárcel de Villabona por una agresión a tu ex pareja.

Sí, fue otro episodio de esto. Había bebido, no había tomado bien la medicación, no me acuerdo casi nada y... Lo hice mal y lo pagué merecidamente.

¿Aprendiste algo en la cárcel?

Sí, que no volvería a entrar allí jamás. La cárcel no te cambia nada, sólo quieres salir y no regresar. Fue un año muy duro, sobre todo por mi hija y mi familia. No les dejaba venir a verme, sólo quería que acabase. Ha pasado ya bastante tiempo y es una etapa en la que intento no pensar. Sólo sé que no voy a volver.

¿Echas de menos el fútbol?

Muchísimo, eso no se quita nunca. Veo todos los partidos de mis tres equipos y bastantes del Atleti, el Barça y el Madrid. El fútbol me lo ha dado todo y nunca he dejado de quererlo, ni en los peores momentos.

¿Te preocupa que, con todo lo que ha pasado, se olvide que eras buenísimo?

No, por suerte Gijón no olvida. Me lo recuerdan mucho por la calle. Además, sigo jugando tres o cuatro veces por semana, con los veteranos o con amigos en la playa, para que no se les borre.

¿Sigues siendo el mejor?

Pues sí, las cosas como son, no vamos a mentir ahora (risas).

¿Has sido feliz?

Sí, lo más feliz que pude ser con las cartas que tuve. Conocí gente, viajé, tuve éxito, disfruté mucho. En contra de lo que pueda parecer, en esta vida he tenido mucha suerte y aquí pienso seguir.