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domingo, 23 de febrero de 2020

JOSÉ ALTUVE ¿SHOELESS JACKSON? Por Mari Montes


¿Es José Altuve el Joe “Shoeless” Jackson de los Astros?

Publicado en Prodavinci




“La desgracia de Joe Jackson es una de las peores tragedias del béisbol». Connie Mack.
Dos días en el complejo de los Astros de Houston en West Palm Beach fueron suficientes para percibir lo difícil que será para todos en ese equipo la temporada 2020. 
En el entrenamiento de primavera deben procurar, como siempre, lograr la mejor forma y engranaje para iniciar la temporada. No será solo el campeonato de la Liga Americana lo que deberán defender. 
Ahora mismo, mientras ellos intentan entrenar, como si no pasara nada, en los otros campos de béisbol los jugadores siguen hablando de lo que ha significado conocer el mecanismo implementado por los Astros para tomar ventaja con el robo señas, usando tecnología. 
Los jugadores de los Astros no quieren hablar más del tema. Decididos a pasar la página, están convencidos de que haber admitido lo que hicieron y haber ofrecido disculpas fue suficiente, pero no ha sido así. Jugadores destacados han seguido hablando, despreciándolos, exigiendo castigo, esperando una disculpa que los convenza. Algunos han preferido no convertirse en jueces. 
El “Big Papi”, David Ortiz, calificó como “soplón” a Mike Fiers, el lanzador ex Astro que delató el mecanismo. Desde el campo de primavera de los Medias Rojas en Fort Myers, Florida, reclamó que haya hablado después y no cuando era parte del equipo.
También se refirió a los Astros: “El otro día escuché a (Carlos) Correa decirle a Ken Rosenthal que Altuve no tuvo que ver con todo esto, porque no le gustaba la idea. Le creo, pero el problema es que por el hecho de haber sido parte del grupo que lo hizo, tienes tanta culpa como los demás… No sé cómo va a lidiar con todo el odio de los fans cada vez que se presente en el home. Si esta temporada la pasa mal, no creo que sea porque no sabe qué tipo de lanzamiento tendrá, sino porque la mente tiene un papel importante a la hora de jugar».
Tanto Carlos Correa como José Altuve han dicho que esperan reacciones, pero han desestimado que pueda afectar su juego. La primera prueba será el fin de semana cuando comiencen los juegos de exhibición, en la casa que comparten con los Nacionales de Washington en West Palm Beach. 
Las cualidades de los Astros no están en duda. Lo que está bajo sospecha es cuánto impactó la trampa en sus números individuales y colectivos y, muy importante, el respeto al juego y a sus iguales. 
El receptor Jonathan Lucroy le dijo a Joob Lee de ESPN: “Los muchachos están ahí afuera en el montículo. Puede ser un tipo que sube y baja de Triple A, y es bateado porque están robando señas de esa manera y entonces lo envían a ligas menores y nunca juega de nuevo en las mayores. O un tipo que pierde su carrera porque sale y es sacudido. Este juego es un negocio y si no estás jugando bien, no juegas. Los chicos tienen familias y tienen hijos. Esa es la parte más difícil para mí. Estos muchachos esencialmente le estaban quitando el dinero a los jugadores, a sus familias y a sus hijos. Solo creo que deberíamos jugar el juego de la manera correcta. Si quieres robar señas, ponlos en segunda – y he estado en equipos que lo han hecho. Eso es normal y es parte del juego. ¿Hacerlo ilegalmente? Eso es difícil, especialmente de una forma en que afecta tu sustento».
Los números de José Altuve como visitante (.381 de promedio de bateo) son muy superiores a lo conseguido en casa (.311) en 2017. Esa diferencia, para muchos, es la prueba de lo que ha dicho Carlos Correa, de que Altuve no usó el sistema, pero como bien señaló David Ortiz, van a tener que lidiar con estadios enteros repudiándolos. 
Este escándalo ha tomado dimensiones que recuerdan a los Medias Blancas de 1919, el equipo que trascendió a la historia como “Los Medias Negras”.  Allí jugaban ocho jugadores que aceptaron pago de la mafia de apostadores para perder la Serie Mundial ante los Rojos de Cincinnati. Todos fueron expulsados para siempre. La trama del robo de señas permite recordarlos porque se trata de un grupo de peloteros que se confabuló para hacer algo indebido. 
Si damos por cierto lo que dijo Carlos Correa sobre su compañero José Altuve (no hay por qué no creerle), cabe si Altuve es el Joe Jackson de los Astros.
El “Descalzo”  jugó la Serie Mundial, sin cometer errores, tuvo promedio de .375, dio tres dobles, un triple, cuadrangular y además fue líder en carreras impulsadas para Chicago. 
Sin duda, Jackson no jugó para perder, pero sabía que otros siete (Ed Cicotte, Oscar Felsch, Arnold Gandil, George Weaver, Charles Risberg, Claude Williams y Fred McMullin) estaban actuando en contra de su mismo equipo y él, en ese momento, no hizo nada para impedirlo. 
Por romántica que nos parezca la película “Campo de Sueños” y aún considerando el valor que como bateador sabemos tuvo Joe Jackson, no tiene discusión la decisión del Comisionado Landis de haberlos echado del béisbol para siempre. Incluso Ted Williams dijo en una oportunidad: “Joe, que no hizo nada, pagó su sentencia y porque no se pueda resucitar a Landis (ya que debe ser el mismo Comisionado que sentenció quien revise y suspenda la medida) no puede andar así eternamente…me da asco cada vez que veo debajo de mi placa y a pocos centímetros la de Charles Comiskey y el Descalzo todavía esperando afuera.”
José Altuve es un pelotero que tuvo un ascenso prodigioso a las Mayores, que participó en el Juego de Estrellas del Futuro y al año siguiente estaba en el Juego de las Estrellas de las Grandes Ligas, porque mereció estar. Es un jugador a quien hemos visto crecer y mejorar con trabajo y disciplina. Por eso se convirtió un ídolo, en el ejemplo de que se puede estar al más alto nivel sin importar el tamaño. Una leyenda en construcción y quien por ser parte de este triste episodio, ve afectado todo lo hecho. No parece justo, pero así funciona. 
Tiene que hacerlo todo en la temporada que está por comenzar para despejar dudas y desmontar las sentencias que han dado con tanta dureza quienes lo han señalado a él particularmente, y deberá hacerlo en medio de los abucheos de los fanáticos y el malestar de los jugadores rivales. No parece fácil, pero también hay que decir que José Altuve nunca la ha tenido fácil. Fue desestimado por su estatura y ya sabemos de lo que fue capaz de hacer y demostrar. 
Los juicios por lo ocurrido no tienen remedio, lo que viene deja en ellos la posibilidad de ir dejando atrás lo sucedido en 2017.
Cada quien sabe lo que hizo. Según cuenta la leyenda, cuando Joe Jackson estaba por irse al Campo de Sueños, dijo:
«Estoy por enfrentarme al más grande umpire y Él sabe que soy inocente».

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