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martes, 7 de noviembre de 2017

España discute sus colores


Alba, De Gea, Asensio, Koke e Isco, con la nueva camiseta de España. EFEa

La enredadera política española no deja de trepar por la selección de fútbol en cada concentración. Cuando la maraña que envolvía a Gerard Piqué retrocedía, ha sido el presidente interino de la federación, Juan Luis Larrea, quien ha metido el pie en el matorral con una declaración informal al diario As, en la mañana de este martes. “Hemos recibido quejas desde lo más alto”, declaró el mandatario, sin especificar a qué cargos se refería. “Al Gobierno no le hace gracia ni el lío ni la camiseta”.
Una franja de rombos azules estampados en la camiseta que Adidas ha diseñado para que la selección de España se vista en el Mundial de Rusia de 2018 ha desatado tensiones inesperadas entre quienes han visto, más que azul, morado, interpretando un homenaje esotérico a la bandera de la Segunda República y un ataque implícito a la Monarquía y a la Constitución. Las redes sociales han echado chispas. En Twitter, tanto Pablo Iglesias, líder de Podemos, como Alberto Garzón, su homónimo de Izquierda Unida, han celebrado la propuesta. A Garzón le agrada “más la tricolor que la rojigualda” porque incorpora “el morado de Castilla”, evocador, entre otros emblemas, de la bandera de 1931.
Fuentes del Gobierno aseguran que la camiseta de España no es un asunto preocupante. Preguntado al respecto, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, respondió sonriente pero enigmático: “La selección española ha tenido camisetas más bonitas que ésta”.
El apéndice gubernativo más próximo a las federaciones deportivas, el Consejo Superior de Deportes, se expresó a través de un portavoz que apuntó que José Ramón Lete, secretario de Estado para el Deporte, prefiere no entrar en una polémica que juzga menor: “El secretario de Estado no quiere entrar a valorar ni las palabras de Larrea ni si aprueba o no aprueba esta camiseta, porque lo considera un tema de muy bajo perfil”.
Larrea se explicó: “El Gobierno no nos ha transmitido nada; pero yo tengo hilos de comunicación y sé que están preocupados por este tema, en concreto porque hay parlamentarios que han relacionado el color de la camiseta con la bandera republicana”.
“Esto es una locura”, lamenta el máximo dirigente del fútbol nacional. “¡La gente está muy susceptible! Nadie ha visto esta camiseta más que en fotos, generalmente en Internet, y estoy convencido de que son fotos trucadas. Porque nosotros la pedimos hace una semana, para comprobar los colores. Y vimos que es azul-azul. No vi lila por ningún lado. Incluso la mojamos: y mojada se ve muy oscura. La camiseta del Mundial de Estados Unidos tenía una franja más morada que ésta y nadie dijo nada”.
“El departamento de márketing coordinó y aprobó este proyecto con Adidas hace un año”, concluye. “Ahora los de Adidas están preocupados”. La inquietud se plasmó en la decisión de suspender el acto de la presentación oficial que se celebraría este miércoles en Las Rozas con jugadores de la selección. Tanto la marca alemana como la federación resolvieron suspender la puesta en escena de la nueva equipación. Sería el inicio de la campaña de ventas, que comienza este miércoles en todo el mundo.
“La cosa no tiene fácil solución”, dice Larrea, que descarta un cambio de planes, “porque la comercialización de las prendas comienza mañana y ya hay miles repartidas por los centros comerciales y por las tiendas de deportes de toda España”, expresó.
Adidas emitió un comunicado justificativo. La firma alemana describe el detalle de la discordia como de “azul petróleo” y declara que la prenda “no implica ninguna connotación política”. La multinacional alemana advierte que “el rendimiento deportivo de los jugadores ha sido siempre la prioridad” de su empresa. El comunicado también explica que el diseño no es nuevo. Se trata de un patrón tributario de la camiseta que vistió la selección en el Mundial de 1994, torneo de triste recuerdo para los aficionados españoles, prendados de la mala suerte de Salinas y del codazo de Tassotti a Luis Enrique.
La selección estrenó las nuevas sudaderas este martes por la tarde, en el primer entrenamiento previsto antes de enfrentarse a Costa Rica en Málaga, el sábado que viene. Bajo la luz de las torres de iluminación, más que morados, los conjuntos que vistieron los jugadores se vieron claramente azulgranas. El público presente durante la sesión, unas 200 personas, asistió animoso a los ejercicios. Nadie se acordó de reprocharle nada a Piqué esta vez. El central del Barça se entrenó tranquilo con el nuevo conjunto textil, que de morado no parece tener nada, al menos en su versión para entrenamiento.
Larrea se reunió con el seleccionador, Julen Lopetegui, antes de iniciar el trabajo. Ambos deben gestionar un tránsito complicado hasta el Mundial del año que viene. Investigado Ángel María Villar por el juez Santiago Pedraz en el marco de la operación Soule, organizada para perseguir una presunta trama de corrupción en la federación, Larrea ejerce sus funciones en un limbo jurídico desde que fue nombrado el 25 de julio de forma provisional. Los estatutos federativos no contemplan que el nombramiento del presidente deba hacerlo la junta directiva, como así sucedió.
Ángel María Villar, a quien Larrea debe sustituir durante un año, está inhabilitado para ejercer cargos relacionados con la administración pública, pero esta situación no le impide proseguir con sus tareas como gestor en muchos de los asuntos federativos. Villar acude periódicamente a su despacho de la sede de Las Rozas, en un claro gesto de desafío a quienes señalan su caducidad. Los testigos dan fe de que se ha topado con Larrea. Nadie describe un encuentro edificante. El presidente inhabilitado considera que el interino no ha sido leal.
Los colores de la camiseta eran el único dilema que le faltaba a la federación.

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